En realidad, no es algo nuevo, ya que existen en diferentes lugares también de las ciudades como Buenos Aires, pero quizá no se había difundido el daño que puede ocasionar su picadura sobre todo en chicos, ancianos o personas con su sistema inmune deprimido.
Los alacranes suelen cobijarse bajo tierra, buscan zonas húmedas y oscuras y se alimentan principalmente de insectos como cucarachas. Pueden trepar sin inconvenientes hasta un octavo piso y se transportan en elementos de madera.
Entre las recomendaciones que comenzaron a circular, proponen tapar aquellas rejillas que sea posible; desinfectar con lavandina las cañerías; fumigar para evitar la presencia de otros insectos que pudieran servir de alimento de los escorpiones, y si aun así se es víctima del ataque del alacrán, colocar hielo inmediatamente en esa zona para intentar demorar el paso del veneno al torrente sanguíneo y asistir inmediatamente a un hospital, no a ninguna clínica privada, porque el antídoto necesario para esos casos se encuentra sólo en los hospitales públicos.
Los síntomas para saber si se puede estar ante la presencia de una picadura en caso de no haber visto al alacrán en el momento del ataque son: lagrimeo, taquicardia, salivación excesiva, diarrea, y nauseas.
También se recomienda no caminar descalzo en los lugares donde hay barro; no dejar (o revisar antes de colocárselos) el calzado afuera de la casa; y mantener la limpieza de patios y jardines.
También aclaran que no se deben aplicar plaguicidas sin haber seguido inicialmente las recomendaciones sobre los métodos de prevención en el ambiente habitado.
Quienes conviven con los alacranes en las zonas donde suelen habitar, sostienen que tienen mayor actividad durante la temporada estival por el efecto de las altas temperaturas, y que suelen ser repelidos si en las casas hay plantas de lavanda.
RECOMENDACIONES:
- Revisar y sacudir prendas de vestir, y calzados.
- Sacudir la ropa de cama antes de acostarse o acostar un bebe o niño.
- Tener precaución cuando se examinan cajones o estantes.
- Evitar caminar descalzo en zonas donde se conozca la presencia de alacranes.
- Utilizar rejillas sanitarias en desagües de ambientes y sanitarios.
- Controlar las entradas y salidas de cañerías, aberturas y hendiduras
- Colocar burletes o alambre tejido (mosquitero) en puertas y ventanas.
- Revocar las paredes, reparar grietas en pisos, paredes y techos
- Control de cámaras subterráneas, cañerías, sótanos, huecos de ascensor y oquedades de las paredes
- Realizar aseo cuidadoso y periódico de las viviendas y alrededores.
- Efectuar control de la basura para reducir la cantidad de insectos (arañas y cucarachas) que sirven de alimento a escorpiones.
- Evitar acumulación de materiales de construcción, escombros, leña, hojarasca porque suelen ser lugares donde se mantienen, conservan y dispersan. Evitar juntarlos con las manos.
- Los alacranes pueden encontrarse en áreas rurales (debajo de cortezas de árboles, piedras, ladrillos) o urbanas (sótanos, túneles, depósitos, cámaras subterráneas)
- Las aves de corral (patos, gansos, gallinas) son predadoras de los escorpiones
- Como última alternativa y con asesoramiento especializado, se usará la aplicación de plaguicidas de baja toxicidad por personal entrenado
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