Domingo, 19 de Abril de 2026

No se olviden de Luciano Arruga

"La causa por la desaparición de Luciano no tiene ningún procesado", dice Vanesa Orieta, la hermana de Luciano Arruga, a 8 años de su desaparición. El joven de 16 años fue visto por última vez el 31 de enero de 2009, después de negarse a robar para efectivos de la Policía Bonaerense de Lomas del Mirador.

30-01-2017



La familia de Luciano Arruga aún no tiene paz. Al menos no esa que otorga el cerrar heridas mediante la justicia. No puede. La muerte de Luciano, un joven por entonces adolescente y con muchos sueños para su futuro, no se los permite.
El saber que vivió un calvario pero que el que atraviesan todos en busca de una justicia que nunca llega, tampoco.
No alcanza con los esfuerzos de su madre que día tras día lo recuerda como era: alegre, trabajador, solidario, preocupado por su familia, honesto. No alcanza con la pelea mediática, judicial, y de suma de organismos de derechos humanos que su hermana Vanesa se puso al hombro.
Nada alcanza. No descansa en paz, y para él, como para muchos que provienen de sectores desfavorecidos, no hay justicia.

Ya pasaron 8 años de la desaparición de Luciano, y no hay ningún procesado, aunque se sabe qué pasó y quiénes fueron los responsables. Se sabe que Luciano fue "levantado" por efectivos de la policía bonaerense, torturado en una comisaría y su cuerpo se mantuvo "desaparecido" por más de cinco años, hasta que se lo encontró enterrado en el cementerio de la Chacarita como NN en 2014.

"A ocho años, los familiares seguimos organizados y luchando. Esto va a ser una lucha de toda la vida. Nosotros seguimos pidiendo que la causa por la desaparición forzada de Luciano avance. Hay que recordar que la causa de desaparición de Luciano todavía no tiene ningún procesado. La única persona procesada tiene relación con una detención anterior a la desaparición de Luciano. En esa detención, Luciano sufrió torturas físicas y psicológicas en el destacamento de Lomas del Mirador, el 22 de septiembre del 2008. Apenas unos meses después, el 31 de enero de 2009, Luciano terminaba desaparecido. Por estas causas de torturas físicas y psicológicas el Teniente Primero Julio Diego Torales tiene una prisión efectiva y condena a diez años de prisión, pero necesitamos que la Justicia Federal que investiga la desaparición forzada entienda esta detención como una relación directa", relata Vanesa.

La familia cuenta que con anterioridad a todos estos hechos Luciano había recibido el pedido de salir a robar para un grupo de policías, y fue ante su negativa que empezó a sufrir una serie de detenciones sistemáticas.
"Nosotros seguimos instalando esta idea que tiene que ver con la represión estatal, planteamos que estos no son hechos aislados en los barrios humildes, no hay una desinteligencia sino una estrategia que viene de hace años y en todos los gobiernos constitucionales. Llevamos años de naturalizar algo fuertemente instalado, que es la tipificación de un tipo de pibe peligroso, el "pibe chorro", que conlleva una serie de miradas criminalizantes que repercute en los números de desaparecidos y de gatillo fácil", sostiene la hermana de Luciano.

Las estadísticas que esgrime son demoledoras: "Llevamos hasta el momento 70 mil personas detenidas en distintos penales del país, estos son 70 mil pobres, no hablamos de policías con causas judiciales o funcionarios corruptos detenidos. Más de 5 mil casos de gatillo fácil y de 200 desaparecidos en democracia. Esto habla de un plan orquestado desde los diferentes gobiernos, que lejos de encarar otra mirada y dar cada vez más derechos, criminalizan y controlan cada vez más los barrios".

No obstante, diferencia la línea de un gobierno nacional y otro. Para Vanesa, "cuando una compara gobiernos caemos en rescatar algunas cuestiones positivas de gobiernos anteriores. 12 años de kirchnerismo no son un año de gobierno macrista. Hay cosas del kirchnerismo en el cual se permitió un debate y existió un acercamiento a sectores populares".

"Yo hablo desde un sector de las clases sociales, el más vulnerable, y este sector siempre ha recibido migajas de los diferentes gobiernos. La verdad que los pobres tenemos que entender que hay derechos fundamentales que se nos vienen robando hace ya tiempo. Los pobres merecemos vivir dignamente, con casas que cumplan las condiciones para llevar una vida saludable, acceder a un sistema de salud que cubra los aspectos que conlleva vivir en un barrio humilde, nos merecemos tener una educación que nos de herramientas para defender nuestros derechos y elegir un proyecto de vida que no esté impuesto desde afuera", afirma.

Para Vanesa, las perspectivas no son buenas: "Hablando desde este sector de la sociedad, tengo una consideración bastante pesimista en relación a todos los gobiernos constitucionales. Por supuesto que si me ponen en el lugar de decidir entre el gobierno macrista en relación al gobierno anterior, este es un gobierno de derecha que está arrasando con todo lo que está a su paso. Me parece que lo que tenemos que pensar es qué ha faltado en años anteriores para que hoy estemos padeciendo un gobierno macrista. Hay algo ahí de la conciencia que no hemos sabido trabajar y que terminó dándole un aspecto positivo a estos gobiernos que destruyen.

Uno no puede hablar desde un lugar cómodo sobre cómo viven los pobres, y los pobres tenemos que empezar a exigir lo que nos corresponde, todos nuestros derechos y no migajas".


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