Domingo, 19 de Abril de 2026
El Poema que el bombero tituló "Fuego de una Pasión":
¿Quién puede explicar, lo que se siente al estar cenando y escuchar la sirena?
Salir, dejar tu familia, tu casa, tus cosas atrás, sin saber si vas a volver, si vas a estar bien, si ese beso, que le das a la abuela cuando te dice "cuidate hijo, suerte", va a ser el último o no.
¿Quién sabe lo que se siente decir "ENTRAN DOS, SALEN DOS"?, que nadie se quede adentro, que si pasa, un cuartel queda en silencio, por esa vida que quedó, en el sacrificio, en la pasión, de arriesgar la vida por los otros.
¿Cómo se puede explicar un siniestro fallido, un siniestro que termina en pena, donde sabés que por más que diste todo, no pudiste evitar lo peor?... Llegar al cuartel, que caigan las lágrimas y ver en tus compañeros la misma expresión.
Que la sirena, parezca un llanto en vez de adrenalina, que se convierta en penuria, volver a pasar por esa casa y sólo sentir el olor de la tristeza, de la muerte misma.
Sólo nosotros, los bomberos, los bomberos voluntarios, podemos explicar lo que es dejar todo por quienes ni siquiera conocemos; escuchar la sirena y que el corazón comience a latir a mil, correr esas cuadras que separan tu casa de la sirena, del cuartel, del estructural, del móvil que te va a llevar al destino, donde vas a salvarle la vida a alguien, una casa, un animalito, o lo que sea que te espere en el siniestro.
Quedarte horas despierto en la guardia, rogando que suene el teléfono pero que no sea por ninguna desgracia ajena, sólo, quizá, un tacho de basura prendido, porque sí, somos bomberos y nuestra vida es el servicio. Para eso vivimos y por eso morimos.
Pero quien encuentra la muerte en servicio, encuentra la muerte en la gloria, en la pasión, en el respeto y en el amor. Y esa persona, siempre va a vivir, no sólo en el corazón de sus compañeros, sino de toda la comunidad, quien con lágrimas en los ojos le demuestra respeto.
¿Quién puede explicar lo que es ser bombero? Nadie puede; es algo que quien lo ve de afuera jamás va a entender y quien lo vive de adentro, no lo sabe explicar. No encuentra palabras para explicar lo que siente por lo que hace.
¿Alguien puede decir, qué se siente al salir en servicio, rescatar a la madre de un amigo y que éste te agradezca infinitamente con sólo un abrazo? O que la carta de esa señora, a la que le salvaste la casa, o quizá solo un gatito, te diga "Gracias por todo, HÉROES"
No, nadie sabe, ni va a saber, a menos que lo viva en carne propia.
Porque esa pasión y ese fuego que corre por nuestras venas, jamás se va a apagar, hasta el fin de los días, vamos a decir, "Sí señores, soy BOMBERO".
Stefano semprine