Domingo, 19 de Abril de 2026

Lázaro Baez se negó a declarar y continuará detenido

El empresario santacruceño estuvo una hora frente al magistrado y presentó un escrito. Es por la causa que lo involucra en maniobras de lavado de dinero. Su hijo Martín y el contador Daniel Pérez Gadín también estuvieron frente al juez. Ahora le toca declarar a Federico Elaskar

06-04-2016



El empresario Lázaro Baez, detenido ayer en el marco de la causa denominada "ruta del dinero K", fue llevado al despacho del juez federal Sebastián Casanello para ser indagado por presuntas maniobras de lavado de dinero, pero se negó a declarar y en cambio, al igual que su hijo, presentó un escrito.

Báez fue trasladado esta mañana a la Alcaidía de los tribunales federales de Comodoro Py 2022 y, desde allí, cerca de las 8.45 fue llevado al cuarto piso del edificio para cumplir con su declaración indagatoria a la que seguirá, luego, la de su hijo Martín Báez.
También prestarán declaración como imputados el detenido contador Daniel Pérez Gadín, su hijo Sebastián, el también financista Gustavo Fernández y Walter Zanzot (titular de Top Air).

Escoltados por varios patrulleros y motocicletas, los imputados arribaron al playón de los tribunales de Retiro a las 7.20 en medio de un fuerte operativo de seguridad.

El empresario fue arrestado ayer a la tarde por la Policía de Seguridad Aeroportuaria y la Policía Federal en el aeródromo de San Fernando, y minutos más tarde corrió la misma suerte su contador, en el marco de una causa que investiga el presunto lavado de activos.

La declaración de Báez estaba programada para el próximo jueves, aunque luego del operativo y la orden de detención ésta fue adelantada. Tanto Lázaro como Pérez Gadín fueron trasladados a una dependencia policial en el barrio de Palermo, para luego ser ubicados en una celda de la Superintendencia de Investigaciones en Villa Soldati.

La Policía Federal realizó ayer un fuerte allanamiento en el aeropuerto de San Fernando y detuvo en modo preventivo a Lázaro Báez, por orden del juez Sebastián Casanello.

El empresario arribó a Buenos Aires, proveniente de Santa Cruz, para presentarse a declarar en el marco de esa causa, tras la difusión de los videos de lo que ocurría en 2012 dentro de la financiera SGI, conocida como La Rosadita.

El procedimiento fue ordenado porque la Justicia consideró que había peligro de fuga y lo detuvo para adelantar su indagatoria.
De San Fernando, Báez fue trasladado a la comisaría 23ª de Palermo, donde se montó un gran operativo tanto a la hora de trasladarlo como al llegar al destacamento policial. Báez se encontró serio y con un chaleco antibalas. En ambos lugares fue repudiado por los curiosos en el lugar, quienes le gritaron "Chorro", "Devolvé la plata". Luego fue llevado a la Superintendencia de Investigaciones Federales, situada a 10 cuadras de la Casa Rosada.

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