Viernes, 30 de Enero de 2026

Hurlingham: "Veo gente Muerta"

Se rumorea que en Hurlingham hay un fantasma recorriendo dependencias municipales y sacando fotos. Tiene la cara, el cuerpo, la altura, y la voz idénticos al ex intendente Luis Acuña.

09-02-2016



Hace algunas semanas, la diputada nacional y esposa del ex Intendente de Hurlingham, María Azucena Ehcosor, sorprendió a los empleados de la delegación de Ansés de ese distrito, irrumpiendo en el lugar y asegurando "vamos a volver", una actitud que muchos consideraron intimidatoria y parte de una puja de poder local en la que el matrimonio Acuña se vio desplazado no sólo de los ámbitos del gobierno municipal, sino también de los que están en manos del gobierno nacional y que pese a los acuerdos "supremos" entre Sergio Massa (a quienes reportan los Acuña) y Mauricio Macri, no han logrado desplazar a Lucas Delfino como hombre fuerte del PRO en Hurlingham.

Pero en la semana que pasó, quien sorprendió con sus visitas cuasi "fantasmales", fue el propio Luis Acuña.

Su primera "aparición" se dio en la sede principal que tendrá la Universidad Nacional de Hurlingham, en la calle Origone 151, donde se remodela el edificio en que antes funcionó la fábrica Tres Cruces. Allí, los encargados de seguridad del lugar detectaron un hombre que con movimientos misteriosos intentaba fotografiar diferentes ángulos del frente del edificio, lo que resultó sospechoso y obligó a los encargados de velar por la seguridad del lugar a intentar identificar al sujeto.

Quien sacaba las fotos no se sintió cómodo con las preguntas ni con la invitación a retirarse del lugar, ya que esgrimía, era el ex Intendente municipal, Luis Acuña, y se consideraba con derecho a hacer la tarea que estaba llevando a cabo. Incluso, algunas versiones indican que hasta habría mostrado que además de cámara fotográfica portaba un arma con la que podía defenderse si lo obligaban a retirarse por la fuerza.

Pero la "aparición" de Acuña en la Universidad no fue la única que los vecinos de Hurlingham aseguran haber visto. Parece que también una figura con su porte, su fisonomía y hasta su voz, se presentó en el Hospital municipal, donde también mostró su veta de fotógrafo aficionado y después de tomar varias imágenes de las ambulancias del servicio 107, ingresó al edificio del hospital.

Allí, se limitó a deambular por los pasillos, se detuvo a leer algunos carteles, caminó sin rumbo aparente, saludó a una empleada que fue testigo de la "aparición" y luego, tomándose el cuello y con una risa fantasmagórica, se retiró del lugar.

Por el momento no se han reportado más episodios (a los que los equipos periodísticos intentarán estar atentos para captarlos al instante), pero por las dudas, los empleados de las dependencias municipales en las que antes Luis Acuña mandaba a su antojo, ya tienen agendado el teléfono de un cazafantasmas, (y un cura por si es necesario exorcizar el lugar), porque el de Bruce Willis, claro está, es difícil de conseguir.

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