Sábado, 25 de Abril de 2026
El desplazado titular de la Dirección General de Aduanas (DGA), Juan José Gómez Centurión, dijo que "nunca" le "avisaron de esa pseudoefedrina" en relación al cargamento de 12 barriles "descubiertos" en Ezeiza, luego de que la ministra de Seguridad Patricia Bullrich aclarara que el hallazgo se había realizado "en mayo pasado" y no gracias a una denuncia del ex militar retirado ante la Justicia, tal como se difundió en algunos medios.
"A mí nunca me avisaron de esa pseudoefedrina", explicó este sábado en declaraciones al diario La Nación Gómez Centurión luego de que Bullrich había manifestado que "el Estado ya había tomado cartas en el asunto y la Aduana había abierto un camino administrativo".
"No sé por qué Patricia (Bullrich) reaccionó así. Me llama la atención porque yo sólo me limité a informarle al juzgado con el que veníamos colaborando. No llamé a una conferencia de prensa, ni nada", indicó el desplazado funcionario.
Y agregó: "De hecho, ¿no llama la atención que una semana antes de que enviaran el anónimo por el que me desplazaron -por sospechas de contrabando- , yo me había reunido con ese juzgado (María Romilda Servini) para investigar juntos sobre el narcotráfico en la Aduana, y una semana después de ese anónimo -y tras cinco años de no hacer nada, oh casualidad- sale escondido ese material en el Boletín Oficial para destruirlo? Es significativo, ¿no?".
Y sumó: "A mí, como director de la DGA nunca me avisaron de la existencia de esa pseudoefedrina. Nunca me indicaron que la categorizarían como rezago. ¿Y cómo lo hicieron? Publicándolo en el Boletín Oficial, cuando yo ya no estaba allí, escondida entre otras 500 mercaderías más. ¿Cómo se esconde un elefante? ¡Entre otros 100 elefantes! ¡Mejor aún si son 500 elefantes!", sostuvo.
La publicación a la que alude Gómez Centurión es la que salió publicada esta semana en el Boletín Oficial -en el marco del camino administrativo abierto por la Aduana- y está vinculada a la difusión de la existencia de ese cargamento en el aeropuerto de Ezeiza con el fin de convocar a los responsables del mismo a que lo retiren en un plazo de 30 días.
La funcionaria aseguró que "se investigó, y se supo que el 11 de junio de 2011 Air France había traído una carga de pseudoefedrina que iba hacia Paraguay", pero "como la Aduana no puede entrar al galpón, los notificaron".
"Yo no tengo enconos contra él (Gómez Centurión). Si demuestra que no tiene responsabilidad en ningún delito, que vuelva y será bienvenido. No me gusta cómo se están dando las cosas: acá tenemos que estar todos agarrados de la mano y juntos. Porque todos los días enfrentamos muchos intereses difíciles", sentenció.
LARGA LISTA DE PAPELONES
Sin embargo, no todo es tan naif como sostiene Bullrich, quien dicho sea de paso, sigue sumando papelones en su haber y si aun permanece en el cargo es sólo porque Mauricio Macri no tiene margen para darse el lujo de correrla de una cartera tan sensible a la opinión pública.
Desde que asumió al frente del ministerio de seguridad, Bullrich hizo el ridículo varias veces.
El debut fue la triple fuga. Los hermanos Lanatta y Víctor Schillaci, los tres condenados por el triple crimen de General rodríguez, tuvieron en vilo a todas las fuerzas de seguridad tras la fuga del penal donde estaban alojados. No sólo fue un papelón el que se considerara que estaban cercados y aparecieran en otra provincia, sino que Bullrich y el propio Macri celebraron la captura de los tres reos, cuando aun no los tenían.
Pero la lista de Bullrich en estos nueve meses de gestión se engrosa con el comunicado en que aseguraba haber detenido a "instigadores" que según ella, iban a la Plaza de Mayo con bombas molotov, información desmentida por la Policía Federal que puso blanco sobre negro: eran simples quemacohes.
Evidentemente, a la ministra no le gusta lo "simple", porque también convirtió a dos jóvenes de actitud estúpida, en amenaza de terrorismo islámico, y aun los tiene encarcelados. Lo mismo que confundió a Khalil Mohamed El Sayed, libio nacionalizado paraguayo y delincuente de poca monta, con Mohamad (con a) El Sayed, libanés, buscado por terrorismo.
La lista de papelones también se completa con su presencia en el helicóptero que trasladaba a los recapturados Lanatta, hablando ella con ellos antes que la justicia; o la extradición de Ibar Pérez Corradi, que llegó entre grandes títulos que prometían grandes revelaciones, pero no logró aportar una sola oración que clarificara nada, ni ensuciara realmente a quienes pretendía el macrismo salpicar.
Pero si de confusiones se trata, por qué no confundir pseudoefedrina con efedrina; o confundir "descubrimiento" con encontrar algo que ya había sido encontrado años atrás.
Los barriles anunciados como "efedrina", eran en realidad "pseudoefedrina", un derivado que se utiliza en la industria farmacéutica, por ejemplo, en los medicamentos para estados gripales y resfríos.
La supuesta droga no fue decomisada ahora, sino que ya había sido apartada hace años, y puesta bajo custodia, en una jaula y con una cámara que vigilaba si alguien se acercaba. Estaba allí esperando ser destruida, tras haber sido decomisada en Ezeiza, de un cargamento que venía de Francia e iba a Paraguay, por lo que nunca ingresó formalmente al país, sino que estaba "en tránsito", y quedó varada aquí porque de acuerdo a las normas argentinas, aun en esa circunstancia, debía contar con una certificación que permitiera su traslado. Tampoco estaba "oculta" sino que precisamente se la decomisó porque en el registro de ese envío figuraba que se trataba de pseudoefedrina.
Una vez decomisados, los tambores se mandaron en custodia al depósito, y estaban asentados como tales en el sistema, por lo cual, tampoco estaba oculto para el registro nacional.
Lo habitual, en esos casos, es intimar a los dueños de la mercadería a poner los papeles en regla, y si no lo hacen, cada tanto se reúne todo lo que esté en esas circunstancias y se destruye. Quien debía reclamar la pseudoefedrina en este caso decidió no hacerlo porque el tramiterío y el costo requerido para recuperarla superaba el costo de la droga, que ahora sigue llegando a Paraguay, pero con escala en Brasil.
Un nuevo renglón en la lista de papelones de la ministra.