Martes, 21 de Abril de 2026

Un PJ con renovación y mucha mesura

En la Casa del Chaco se reunieron Gobernadores, Intendentes y legisladores del PJ en la búsqueda de una reorganización necesaria. Con un discurso equidistante entre Macri y CFK, quienes se denominan la renovación del partido, dejaron en claro hacia adentro y hacia afuera sobre cuál es la angosta vereda por la que van a transitar. Con presencias que dicen mucho y ausencias que dicen mucho más aún.

01-09-2016



El Partido Justicialista parece estar en movimiento horizontal, tras varios años de hibernación producto del verticalismo que lo caracteriza y, quizá, en búsqueda de una síntesis que lo lleve a un nuevo régimen de conducción vertical. Por el momento, sin liderazgos indiscutidos, las reuniones de los distintos sectores se suceden y los dirigentes con peso territorial pretenden hacerlo valer.

En esta oportunidad, la cita se desarrolló en la Casa del Chaco este miércoles 31 de agosto por la tarde. En ella estuvieron presentes los gobernadores Domingo Peppo (Chaco), Rosana Bertone (Tierra del Fuego), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Sergio Casas (La Rioja), y Carlos Verna (La Pampa), los diputados provinciales Pablo Garcia y Walter Abarca, el diputado nacional Oscar Romero, el senador nacional Miguel Angel Pichetto y los intendentes del Grupo Esmeralda Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Gabriel Katopodis (San Martín), Juan Zabaleta (Hurlingham), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Juan Pablo de Jesús (Partido de la Costa), Eduardo Bali Bucca (Bolívar), y Fernando Gray (Esteban Echeverría).

Si bien individualmente hubo posiciones más críticas hacia el gobierno nacional de Mauricio Macri, en conjunto el discurso fue medido expresando esta tendencia cada vez más difundida en la política argentina de "oposición responsable". Al respecto Insaurralde manifestó "que quede claro que ninguno de nosotros va a ser la pata peronista del PRO, pero queremos que al Gobierno le vaya bien". Miguel Ángel Pichetto, uno de los que más negocio con el gobierno nacional, dijo que "tenemos que hablar con todos. Yo estuve con Massa y hay que sumar a los movimientos sociales, el Evita es peronista". Ambas expresiones representan el espíritu del grupo: mesura hacia el gobierno, mesura hacia el resto del peronismo. A pesar de los puentes tendidos, Sergio Massa sumó en las horas recientes a uno de los peones más valorados del Pro no orgánico: Margarita Stolbizer.

Quien sí eludió esta trampa que el Pro tendió al peronismo fue Fernando Gray, Intendente de Esteban Echeverría, al decir "estemos atentos porque la crisis está pegando", refiriéndose a la grave situación del conurbano, preocupado quizá por la cercanía de diciembre, mes clave el toda crisis nacional.

La trampa comunicacional del Pro consta de instalar, mediante sus dirigentes o sus medios masivos de comunicación, un intento desestabilizador del kirchnerismo y, por añadidura, del peronismo. A esta altura del año e instalando el clima desestabilizador, el gobierno abre el paraguas por posibles conflictos en diciembre y pone al peronismo en la encrucijada de no poder oponerse firmemente a las políticas del gobierno que provocaron la crisis, por temor a ser responsabilizado por las consecuencias mismas de las políticas de los gobiernos del Pro. Para destrabar el trabalenguas, el Pro provoca una crisis con sus políticas y, si como consecuencia de ellas, se produce un estallido social, culpa anticipadamente al peronismo acusándolo de desestabilizador, apelando a la memoria social de 1989 y 2001.

Marín Insaurralde, mediante un comunicado oficial, continuó expresando es equidistancia con Macri y con Cristina Kirchner. "Estamos muy preocupados por el impacto de medidas económicas que perjudican a los trabajadores, a los más humildes, a la clase media. Sabemos que muchos de nuestros vecinos la están pasando mal porque no llegan a fin de mes. Al lado de esos vecinos estamos"; "No vamos a ser "la pata peronista" de un gobierno nacional que ajusta. Tampoco vamos a permitir que conviertan al peronismo en una minoría violenta ni en un club de fans. En su momento, el peronismo de la Provincia de Buenos Aires se atrevió a soñar con una renovación que permita que el peronismo se ponga de pie. Ahora, la renovación está en marcha".

Si bien previo a la asunción de Mauricio Macri, algunos peronistas se preguntaban cuál debía ser el rol del peronismo, a quienes debía representar y cuales valores políticos debía expresar, ante un discurso Pro de "cuidar lo que se hizo, sostener los derechos conquistados y corregir los errores del gobierno anterior", el mismo 10 de diciembre esa duda fue clarificada. El gobierno nacional demostró ser el de una minoría para una minoría, el peronismo sigue teniendo liberada la representación del mismo sector social al que representó desde sus inicios y eso parece estar detrás de las manifestaciones vertidas en la reunión en la Casa del Chaco.

En esta vereda tan angosta debe moverse parte del PJ, sobre todo aquellos que representan territorio y requieren de los recursos que caprichosamente distribuye el gobierno nacional y sus aliados provinciales, inundando de fondos a los distritos propios y provocando grandes sequías a los ajenos.

Las ausencias también representan un dato. Los gobernadores Juan Manzur (Tucumán) y Hugo Passalacqua (Misiones) no asistieron, ambos muy cercanos a Macri. Juan Manuel Urtubey (Salta) y Sergio Uñac (San Juan), adujeron problemas de agenda. Alicia Kirchner (Santa Cruz) ni siquiera fue invitada.

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