Martes, 21 de Abril de 2026

Solá recomendó a Vidal "ignorar" las amenazas

Tal como era de suponer, el ex gobernador bonaerense, Felipe Solá, reconoció que durante su gestión también sufrió amenazas que no las hizo públicas y señaló incluso que mencionarlas "levanta el perfil" del hecho, y "crea un clima de conmoción".

25-08-2016



Desde que el gobierno de María Eugenia Vidal hizo público que recibió varias amenazas, surgieron, cuanto menos, dos dudas. La primera, si las amenazas son verídicas, no en cuanto a que se dude (aunque algunos lo hacen) sobre si en verdad las recibieron, pero sí que se dude sobre la motivación de quienes las podrían haber proferido y el verdadero poder de los amenazantes. La segunda gran duda es si en caso de ser verídicas, es Vidal la primera mandataria "amenazada" o esto podía haber ocurrido antes con otros gobernadores.

Lo cierto es que hasta el momento no se ha identificado a los autores de las amenazas, ni se puede asegurar que no sea simplemente un intento de generar conmoción, que por cierto, ha sido utilizado por el gobierno de Vidal para aparecer como víctimas de supuestos "aprietes" que serían producto de sus supuestos intentos de cambiar las cosas. Supuestos, porque en la realidad, ni el sistema penitenciario, ni el esquema de la policía bonaerense, ambos sectores a los que apunta el gobierno bonaerense, han sufrido ninguna modificación de fondo, ni nada que los incomode, más allá de pedirles sus declaraciones juradas.

Pero además, el propio ex gobernador de la provincia, Felipe Solá, a quien le tocó timonear los destinos bonaerenses en épocas nada sencillas, reconoció que recibir amenazas en ese cargo es moneda corriente, pero que hacerlas públicas es contraproducente.


"Las amenazas anónimas, telefónicas, los mails y me animaría a decir que dejar una bala vacía en un lugar lo puede hacer bastante gente. Lo que quieren es conseguir la denuncia" expresó Solá en diálogo con "Todo no se puede", por la mañana de FM Cielo.

"El clima se crea no por esas acciones deleznables que deben ser ignoradas, en el sentido de no levantarles el perfil, porque uno le hace el juego a esa gente", continuó. El objetivo de la amenaza, dijo, es "que se haga pública para crear un clima de conmoción".

"Tuve muchísimas amenazas, pequeñas y no tanto, decidí ignorarlas. Informaba a la guardia pero no alteraba mi agenda", indicó Solá, y señaló como única excepción a esa decisión el momento en el que, en el marco de "una actitud más dura con la policía" sufrió "amenazas que verdaderamente preocupan, que son las que se meten con la familia de uno".

"Me ha pasado lo que le pasa a la Gobernadora. Pero si alguien quiere, si alguien tiene el poder para preocuparlo a uno, se mete con la familia. Con fotos, videos, de alguien totalmente inocente", reflexionó, y, volviendo a su propia experiencia, reconoció que le pasó una vez "Fue hace muchos años, me preocupé tanto que tampoco lo comenté".

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