Domingo, 19 de Abril de 2026
Antes de su viaje a Davos, Maurici Macri volvió a hacer uso de sus facultades de suma del poder público al firmar un decreto en temas que, nuevamente, debieron haber sido tratados por el Congreso Nacional.
Se concede que el Poder Legislativo es la representación de la mayor parte de la sociedad, ya que en él se encuentran representadas proporcionalmente casi todas las opiniones políticas de la sociedad. Mientras que el Poder Ejecutivo representa a la mayoría victoriosa, en este caso, a poco más del 30% de la sociedad, ya que el 51% es producto de la eliminación de otras opciones.
Entonces, tomando en cuenta lo anterior, ¿cuán legítimo es instalar el derribo de aviones sospechosos por decreto cuando los legisladores, en su mayoría, se oponen a esta medida? ¿No es una nueva violación de la voluntad colectiva que ha decidido no otorgarle mayoría a Cambiemos y su incondicional aliado, el Frente Renovador?
Por otra parte, hasta donde se sabe, las fuerzas federales de seguridad no cuentan con aeronaves capaces de derribar a un avión. De esto se desprende, sin hacer un ejercicio intelectual muy profundo, que este decreto incluye implícitamente la participación de la Fuerza Aérea en materia de seguridad, algo expresamente prohibido en la Ley de Seguridad Interior.
Tan preocupante como lo anterior es el párrafo que menciona "los delitos relativos a las asociaciones ilícitas (artículo 210), "organizadas para cometer delitos con fines políticos" o raciales". Cualquiera podría pensar que el terrorismo es un delito con fines políticos, y no se equivocaría. Sin embargo, el delito de terrorismo se encuentra diferenciado en el decreto, mencionado explícitamente. Entonces, ¿Cuáles son los delitos con fines políticos a los que se refiere el Presidente en su decreto? ¿La protesta social y la oposición política son el fin oculto de este párrafo, gracias a su ambigüedad e indefinición?
Cabe volver a recordad que cualquier Presidente de la Nación tiene entre sus facultades llamar al Congreso a Sesiones Extraordinarias, pero Macri decide no hacerlo, nuevamente.