Lunes, 30 de Marzo de 2020

Enojo radical por la designación de Juan Cruz Ávila

La UCR no está conforme con los pocos cargos que tendrá el espacio en el gabinete de Mauricio Macri, y hubo fuertes pases de factura por el nombramiento de Juan Cruz Ávila en un cargo que el radicalismo aspiraba conseguir.

02-12-2015



La Unión Cívica Radical fue tal vez la pata más importante del armado electoral que le permitió a Mauricio Macri y al PRO, quedarse con el triunfo. Sin la estructura del radicalismo que aportó fiscales, organización y mano de obra en cada rincón del país, probablemente el resultado hubiera sido diferente para un candidato que casi no tenía contacto con el interior del país, y para un partido al que se le dificultaba mucho salir del ejido urbano metropolitano.

Sin embargo, la expectativa de acceder a cargos casi de manera proporcional no se ve satisfecha con los nombramientos que realizara Marcos Peña, quien estará al frente de la Jefatura de Gabinete, que demuestra que Macri prefirió una vez más, centrarse en lo que considera una mezcla de "purismo" con ceocracia y una cuota de "famosos".

En este marco, el anuncio que confirma a Juan Cruz Ávila en la Secretaría de Políticas Universitarias generó un fuerte impacto el radicalismo que tenía el foco puesto en ese órgano. Alegaba su larga historia de trabajo político en las casas de altos estudios y por el peso que aún tiene Franja Morada en el partido, según consigna hoy Tiempo Argentino.

"Esto es como la batalla de Waterloo", dijo a ese diario un dirigente radical, en referencia a la contienda en la que Napoleón Bonaparte fue derrotado con la posición en que quedó su fuerza al no lograr este espacio.

Los boinas blancas habían armado un fuerte movimiento para intentar ocupar el lugar en el que, finalmente, quedó Ávila, actual productor del programa Animales Sueltos, de Alejandro Fantino. La propuesta que habían acercado a la mesa de negociación con el PRO tenía nombre y apellido. Fue Albor Cantard, actual rector de la Universidad Nacional del Litoral, con mandato para conducirla hasta 2018.

Cantard fue presentado con el respaldo de una larga lista de rectores y autoridades de distinto peso en diversas universidades que tienen vinculación con la UCR. Pero la aspiración cayó en saco roto tras la nueva apuesta a un hombre del mundo empresario realizada por los funcionarios de primera línea del futuro gobierno macrista, en este caso de Esteban Bullrich.

Además del enojo con el senador Ernesto Sanz, uno de los encargados de las negociaciones con el PRO, por lo bajo, las fuentes consultadas por Tiempo Argentino sostuvieron que la designación de Ávila "no tiene nada que ver con buscar equilibrio con las universidades del conurbano bonaerense", en su mayoría conducidas por el peronismo.

Es que en una entrevista con el diario La Nación Bullrich sorprendió con una definición. Definió a Ávila como una "figura neutral" para sellar la "grieta entre las universidades radicales y las peronistas". Las primeras, al decir del futuro funcionario nacional, son las tradicionales y las segundas, las que se aprobaron durante el gobierno kirchnerista en el conurbano.

Los radicales remarcaron que, en rigor, la designación de Ávila responde a una "devolución de gentilezas" con el grupo mediático América, que "apostó fuertemente por la candidatura de Mauricio Macri" luego de la primera vuelta.

Se quejaban también de quién quedó en segundo lugar: Danya Tavela, que en las últimas elecciones se candidateó a diputada bonaerense en las listas de Margarita Solbizer. Sin embargo, quienes hablaron con Tiempo aseguraron que Tavela responde en realidad al ex intendente de Junín, Mario Meoni, que fue aliado de Sergio Massa.


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