La interna explotó este fin de semana, cuando en una entrevista con el programa El Fin de la Metáfora de radio Nacional Rock, el consultor peruano de Massa afirmó que "los grandes jefes del narcotráfico están en barrios como Nordelta, sin dudas".
Además, Bendixen disparó munición gruesa contra Mónica López, la candidata al Parlasur del Frente Renovador que llamó a votar por Scioli el 25 de octubre: "Tiene más pares de zapatos que votos", ironizó y también la trató de "dirigente de cuarta categoría".
La respuesta no se hizo esperar. El jefe del bloque de diputados del Frente Renovador (y esposo de López), Alberto Roberti, salió al cruce de las declaraciones Bendixen, y lo calificó de "gordo pelotudo y berreta que cobró mucha" y, vía Twitter, aseguró: "El problema del "gordo berreta" Bendixen es que él cree que nosotros vamos a seguir sus consejos. Es un gordo pelotudo y que cobró mucha. Out"
Quizá desnudando parte del problema que atraviesa el armado del Frente Renovador donde es permanente el enfrentamiento entre dirigentes y "asesores", Roberti no sólo deslizó que Bendixen pretendía, acaso, que los dirigentes se sometieran a sus recetas, sino que además responsabilizó al asesor peruano de la sangría que viene sufriendo el FR desde hace meses.
"El "gordo" Bendixen será finalmente el responsable que Massa se quede solo", escribió Roberti en otro twitt.
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