Miércoles, 21 de Octubre de 2020

No todas fueron malas para los caudillos del GBA

Si bien las derrotas y batacazos dieron la nota, hay otros que obtuvieron triunfos importantes y transitan el camino a octubre con relativa comodidad. Los casos más salientes desde Juan Patricio Mussi a Mario Ishii, pasando por Martín Insaurralde y Alberto Descalzo, entre otros. Qué dejaron las PASO para estas autoridades.

23-08-2015



Por Hernán López

Las primarias del 9 de agosto dejaron varias sorpresas que marcaron la irrupción de nuevos referentes en algunos distritos y la caída, en algunos casos definitiva y en otros todavía pendiente para octubre, de algunos jefes comunales que calientan la silla de mando desde hace más de una década como mínimo -en algunos casos, por supuesto, varios más-.

Pero también hubo grandes ganadores, sea por la tradición del distrito, la falta de una oposición competitiva o el premio a cierta coherencia, cuando no una combinación de factores.

En el Gran Buenos Aires sobresale el caso de Martín Insaurralde, actual Intendente en Lomas de Zamora y que busca la reelección. El alcalde jugó con la posibilidad de abandonar el oficialismo y saltar a las filas del Frente Renovador cuando iba primero en las encuestas, aunque técnicamente nunca sacó los pies del plato, reculó a tiempo y anunció su apoyo varios meses antes del cierre de listas, con habilitación para competir en internas.

El lomense ganó con el 48,63 por ciento (según el escrutinio parcial que todavía muestra la Justicia Electoral en su página oficial), sepultando las ilusiones de Gabriel Mércuri, referente de Cambiemos.

Más espectacular fueron las cosechas de Juan Patricio Mussi en Berazategui (con el impresionante 55,16 por ciento), Mario Secco en Ensenada y Fernando Gray en Esteban Echeverría. Mussi es otro que llegó coquetear con la idea de postularse a la Gobernación provincial, pero declinó a tiempo y sigue los pasos de su padre; los dos gobiernan el pago chico desde 1987.

El caso de Julio Pereyra, en Florencio Varela, es más discutible: el titular de la Federación Argentina de Municipios (FAM) comanda el distrito desde 1992, cuando asumió en forma interina para reemplazar a Julio Carpinetti (quien dejaba la Municipalidad para manejar el Fondo de Reparación Histórica del Conurbano, la mayor caja de recursos que tenía el duhaldismo en los noventa), continuó hasta la actualidad y pasó alguna zozobra en las primarias.

Pereyra competía contra tres listas y el triunfo fue ajustado. No obstante, el saldo positivo para su oferta es que el FpV, en su conjunto, acumuló el 53,80 por ciento de los votos, mientras UNA y Cambiemos sacaron el 18,88 y 17,33 por ciento respectivamente.

Alberto Descalzo es otro ganador importante, a pesar de la interna que tenía con Daniel Larrache, el sabbatellista que ya había dado pelea en 2011. El FpV obtuvo el 39,89 por ciento, una victoria menos impresionante que las anteriores pero con suficiente margen de maniobra para perfilarse con chances camino a octubre y conseguir su sexto mandato consecutivo (manda desde 1995), considerando que esta vez no divide votos con ninguna colectora.

El otro que la tiene atada, cosa que demuestra ahora que vuelve a las fuentes, es Mario Ishii en José C. Paz. El senador provincial ganó con el 48,69 por ciento y lleva las de ganar pensando en octubre.

Con todo, no fueron todas pálidas para los caudillos. Algunos salieron bien parados y llegan cómodos a las generales, mientras los demás siguen con calculadora en mano.


 


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