Sábado, 18 de Septiembre de 2021

La Alameda desfiló contra los talleres clandestinos

La Fundación Alameda, que monitorea la existencia de estos lugares en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires, realizó un desfile con ropa de marcas que no tienen vinculación con el trabajo esclavo. "Vamos a llevarle a la Agencia de Control Gubernamental un listado con 100 talleres que no sabemos para qué marcas producen", manifestó Tamara Rosenberg, de La Alameda, en diálogo con Buenos Aires 2punto0 Formato Radio.

15-06-2015



"Ropa Limpia" fue el nombre del desfile que propuso La Alameda durante el último sábado, junto a unas 20 marcas de ropa "libres de trabajo esclavo", a diferencia de otras 100 -incluidas algunas de las más grandes e importantes-, todas denunciadas. La premisa del evento era "la ropa limpia, libre de trabajo esclavo es posible, existe y es deber de todos elegir con información para asumir nuestro rol de consumidores responsables", explicaron.

Tamara Rosenberg, integrante de la fundación, dialogó con Buenos Aires 2punto0 Formato Radio y detalló la propuesta del grupo. "Fue el sábado en el Mercado de Economía Social en la calle Bonpland 1660, barrio de Palermo, con entrada libre y gratuita. La idea era empezar a revitalizar las marcas que hacen las cosas correctamente y mostrar una alterativa para los consumidores", afirmó.

"Vamos a llevarle a la Agencia de Control Gubernamental un listado con 100 talleres que no sabemos para qué marcas producen. Parece que a los inspectores y los organismos de control se les dificulta. Los trabajadores y los vecinos nos acercan todos los datos y nosotros se los vamos a dar", apuntó la dirigente.

Aunque precisó que la temática es más complicada que en apariencia. "Cuando cierra un taller, no sólo se quedan sin sustento sino que en muchos casos viven ahí. Los propios trabajadores terminan defendiendo a los talleres. Esto requiere de una solución habitacional. No sería tan difícil. Se puede hacer con los propios inmuebles donde funcionan los talleres", agregó.

"Tenemos más de cien nombres de marcas", completó.

El listo completo puede ser encontrado en la web de La Alameda: https://laalameda.wordpress.com/

El comunicado de La Alameda a cuento del ingenioso desfile:

El objetivo del evento es visibilizar una alternativa de diseño, moda, producción y consumo responsable y al alcance de todos. La ropa limpia, libre de trabajo esclavo es posible, existe y es deber de todos elegir con información para asumir nuestro rol de consumidores responsables.

Sin perder de vista la permanente denuncia de la escandalizadora realidad del trabajo clandestino en el país, que viola los derechos humanos y que tuvo su más reciente y dolorosa expresión con la muerte de dos niños, buscamos visibilizar de manera propositiva que existen formas de cambiar esta realidad.

Mientras la mayoría de las "grandes marcas" y también otras muchas que se comercializan de manera informal buscan maximizar sus ganancias a costa de la explotación laboral -que en numerosas ocasiones llega a valerse de la trata de personas y su reducción a la servidumbre en viviendas o galpones no habilitados para fines productivos, con instalaciones precarias e inexistentes condiciones de higiene y seguridad, trabajando extensas horas por un pago miserable- existen otras marcas que eligen hacer las cosas bien, demostrando que es posible la producción responsable, libre de trabajo esclavo.

A la ambición de algunos empresarios se suma la corrupción de los organismos de control y aplicación de las leyes que si bien existen para regular, por ejemplo, el trabajo a domicilio, en escasas ocasiones se aplican. Por otro lado es conocida la complicidad de muchos funcionarios de los gobiernos nacional y de la Ciudad de Buenos Aires, cuya connivencia permite que sólo en la Capital Federal existan más de 3000 talleres clandestinos.

Además de presentar diseños de Ropa Limpia, tanto para mujer, hombres, niños, bebés y accesorios, daremos a conocer el proyecto de ley de Certificación de Marcas, que básicamente plantea la auditoría a toda la cadena de valor desde la boca de comercialización, a cargo de organismos del Estado competentes.

Empecemos a preguntarnos: ¿quién hizo mi ropa?!
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