Miércoles, 21 de Octubre de 2020

Luis Acuña: ¿es ecologista o pide la hora?

El intendente de Hurlingham, Luis Acuña, está preocupado por la "limpieza" de su distrito. Inició una campaña para que no se peguen afiches "paleros" en los postes de luz, pero por otro lado, reparte folletería que termina empapelando el piso de las veredas.
Si hay un Intendente preocupado por su futuro político, es Luis Acuña.

20-04-2015



El Jefe comunal de Hurlingham viene sufriendo traspiés desde que se convirtiera en el Intendente massista menos votado en las elecciones legislativas en las que el Frente Renovador arrasara en la primera sección electoral por el arrastre del por entonces encumbrado Sergio Massa.

A la notable baja en las preferencias del líder del espacio a nivel nacional, en Hurlingham se le suma la baja que viene sufriendo Acuña a la hora de enfrentar los sondeos de opinión. Entre las causas, los vecinos enumeran un deterioro del distrito a nivel general: falta de progreso; calles muy rotas; baches que no se cubren; abandono de los barrios, etc. A eso se le suma también la falta de iniciativa a la hora de gestionar soluciones que llegan desde el gobierno nacional o provincial a los que Acuña prefirió darles la espalda.

Lo que no había sufrido tampoco hasta el momento Luis Acuña era una oposición política que pusiera en jaque su permanencia, o que le "ganara la calle", tal como viene ocurriendo tras la irrupción de Juan Zabaleta primero como candidato a concejal en 2013 por el FpV y ahora como candidato a Intendente para las próximas elecciones.

En este marco, y con un nerviosismo notable, Acuña sorprende con una "campaña de limpieza de propaganda política", que hace hincapié en los afiches que habitualmente unos y otros pegan en los postes de luz. Lo paradójico es que mientras se lanza la propuesta, el Jefe comunal no la respeta. Al menos, no respeta la idea de no "empapelar" el distrito. Lo único que hizo fue cambiar el método: chau paleros, bienvenidos los folletos.

Ya con su nombre y bajo el lema "Intendente 2015", Luis Acuña hace llegar ahora folletería a los vecinos; material gráfico que luego, en su gran mayoría, puede verse tirado en las veredas, cambiando "postes" por "baldosas".

La nueva campaña de limpieza de propaganda política que "ensucia y contamina" la ciudad, incluye un grupo de cuadrilla de la Dirección de Mantenimiento Urbano Municipal que retira carteles y fajas de los distintos frente políticos que se encuentran en la vía pública.

Vale recordar que en febrero de este año, este portal publicó fotos de los conocidos afiches paleros que promocionaban a Massa y al propio Acuña con el número de lista, en una clara violación a la ley de Código Electoral que estipula plazos para las propagandas proselitistas.

Según el Artículo 64 bis, de la Ley 19.945, Código Electoral Nacional, define qué es una "Campaña electoral", y cuáles son sus limitaciones.
El Código estipula: "La campaña electoral es el conjunto de actividades desarrolladas por las agrupaciones políticas, sus candidatos o terceros, mediante actos de movilización, difusión, publicidad, consulta de opinión y comunicación, presentación de planes y proyectos, debates a los fines de captar la voluntad política del electorado, las que se deberán desarrollar en un clima de tolerancia democrática. Las actividades académicas, las conferencias, la realización de simposios, no serán considerados como partes integrantes de la campaña electoral".

Pero además, la limita: "La campaña electoral se inicia treinta y cinco (35) días antes de la fecha del comicio. La campaña finaliza cuarenta y ocho (48) horas antes del inicio del comicio. Queda absolutamente prohibido realizar campañas electorales fuera del tiempo establecido por el presente artículo".

En tanto, el Artículo 64 tercero sostiene: "Publicidad en medios de comunicación: Queda prohibida la emisión y publicación de avisos publicitarios en medios televisivos, radiales y gráficos con el fin de promover la captación del sufragio para candidatos a cargos públicos electivos antes de los veinticinco (25) días previos a la fecha fijada para el comicio", y aclara: "La prohibición comprenderá la propaganda paga de las imágenes y de los nombres de los candidatos a cargos electivos nacionales, ejecutivos y legislativos, en los medios masivos de comunicación (televisión, radio e Internet), vía pública, medios gráficos, telefonía móvil y fija, publicidad estática en espectáculos deportivos o de cualquier naturaleza, así como también la publicidad alusiva a los partidos políticos y a sus acciones, antes de los veinticinco (25) días previos a la fecha fijada para el comicio. El juzgado federal con competencia electoral podrá disponer el cese automático del aviso cursado cuando éste estuviese fuera de los tiempos y atribuciones regulados por la ley".

Cualquiera puede pensar que el Código Electoral es violado permanentemente por todos los candidatos ya que durante todo el año, incluso fuera de años electorales, pueden verse sus publicidades en la vía pública. Sin embargo, esto ya fue materia de discusión en el caso de Francisco De Narváez y logró zafar al aducir que era sólo "promoción de su imagen", según él no fue proselitismo ya que no promocionó ni candidaturas, ni números de listas, ni pidió el voto de la ciudadanía.

En Hurlingham, en cambio, pareciera que se desconoce el Código Electoral. En varios barrios de ese distrito, aparecieron afiches de los denominados "paleros", a principio de este año donde claramente se violaba la ley ya que decían: "+a"; "Acuña" y a su pie, "Lista 504".
Hasta el pie, el Intendente de Hurlingham podía argumentar la promoción de su imagen, pero al incluir un número de lista, se trata de proselitismo, ergo, claramente está violando la Ley 19.945. Del mismo modo, los folletos que ahora reparte el Frente Renovador también violan la Ley citada, ya que al incluir la leyenda "Intendente 2015" está postulándose para un cargo y es el modo de pedir el voto. El hecho de poner la frase "Intendente 2015" termina violando una vez más, la Ley que dice respetar.

Ahora el intendente lanza una campaña de "limpieza" (cualquier mal pensado podría decir que en realidad ya no tiene fondos suficientes para pegar sus propios afiches por sobre los de los demás como venía haciendo hasta el momento, y está tirando la toalla) e incluso invita a los mismos vecinos a "denunciar" a agrupaciones políticas que realicen pintadas o pegatinas.

Siguiendo con los mal pensados, cualquiera podría decir que esto es una censura encubierta o un intento de borrar cualquier voz que se oponga a sus intereses proselitistas, pero, quizá, sólo quizá, simplemente sea que Luis Acuña se volvió ecologista.

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