Viernes, 3 de Abril de 2020

"Mientras nosotros hacemos, los demás son comentaristas"

El encargado del Astillero Río Santiago, Héctor Scavuzzo, destacó la puesta en valor de ese espacio histórico y ponderó, en particular, que comenzarán a construir pontones para YPF, en diálogo con Buenos Aires 2punto0 Formato Radio. También los buques para Venezuela, desde 2004 a la fecha. "La industria naval pesada está de para bienes", aseguró.

01-04-2015



En la última semana, autoridades del Ministerio de Producción bonaerense anunciaron que el emblemático Astillero Río Santiago, que pasó por varias décadas de ostracismo, comenzará a producir para YPF, aprovechando que el sector de los hidrocarburos está en expansión a partir de la explotación de las formaciones no convencionales. En concreto, el titular del área, Cristian Breitenstein, adelantó que la empresa construirá cuatro pontones.

Estos pontones -cabe decirlo- son bloques para embarcaciones flotantes, amarrados entre el muelle y el buque en el momento de la carga tanto de petróleo como sus derivados. "Cuentan con un alto grado de alistamiento y prevención de accidentes que puedan afectar el medio ambiente, ya que su superficie es de 9 metros por 12 metros, y contará con una pileta para contención y almacenamiento de crudo en caso de derrame", explicaron desde la cartera.

Y está mañana, en diálogo con Buenos Aires 2punto0 Formato, el Presidente del Astillero Río Santiago, Héctor Scavuzzo, amplió esos conceptos. "Hay que entender que este astillero fue ideado en la década del cincuenta, para la industria naval pesada; no embarcaciones de otro tipo, con otros materiales", explicó el dirigente.

"El primer buque emblemático, allá por 1953, fue la Fragata Libertad", agregó.

Y recordó que con el paso de las décadas, el lugar "pasó a tener una actividad muy reducida, porque se pensó en la privatización, hasta que en 2004 se firmó un convenio con Venezuela", suscripto entre los presidentes de ambos países, ahora fallecidos, Néstor Kirchner y Hugo Chávez. El venezolano selló acuerdos con Kirchner para la construcción de ocho buques tanqueros a largo plazo, de los cuales fueron concretados dos en una década: uno fue el Eva Perón en 2012 y otro el Juana Azurduy.

Ambos barcos, los dos de gran porte, eran reclamados para la empresa PDVSA, la mítica petrolero del país caribeño. El Juana Azurduy, por caso, tiene capacidad para transportar 51 millones de barriles de petróleo.

"Es una capacidad muy importante", indicó Scavuzzo.

"Lo importante es que es un buque que representa un símbolo, de la recuperación del astillero", afirmó.

Con esta nueva apuesta, la tecnología del astillero aportará no sólo para la industria hidrocarburífera de Venezuela sino a la firma petrolera nacional. "La industria naval pesada está de para bienes", manifestó el interventor y valoró que, además de abrir un comedor especial para los trabajadores, también avanzaron con una "escuela de capacitación" única en Latinoamérica.

"Somos el único astillero de Latinoamérica que tiene una escuela de capacitación", recalcó.

"Es necesario ponerse a trabajar en función de las decisiones políticas; mientras nosotros hacemos, los demás son comentaristas", completó.
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