Domingo, 19 de Abril de 2026

El Tronador y la CONAE avanzan en Punta Indio

Pipinas, que nació en los noventa y llegó a ser un pueblo fantasma, vive un cambio de rumbo con el proyecto Tronador, un lanzador de satélite hecho en el país. Ya planifican el Tronador II y la compra de una fábrica para que la CONAE, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, quede instalada allí. En su momento hubo polémica pero el Intendente local, Hernán Yzurieta, defiende el proyecto a rajatabla.

29-12-2014



"Se está armando un stand a 7 metros de la ruta 36 y allí tenemos el Tronador de 36 metros de altura y la gente podrá hacer una recorrida de 30 minutos, podrá ingresar a un lugar donde, a través de maquetas y un video, se explican los detalles de los avances en este tema", explicó el Intendente de Punta Indio, Hernán Yzurieta, orgulloso de la historia del pueblo local.

Y recordó los orígenes de la localidad, allá por mediados de los años noventa, y las travesías que vivió en más de dos décadas.

"Pipinas nace con una fábrica de cementos, en la década del noventa con una intención clara de comprar Loma Negra, se cierra y se convierte en un pueblo que llegó a ser fantasma porque hay vecinos con ganas de mantenerlo con vida, y hoy no sólo el Proyecto Tronador nos da puestos de trabajo sino la compra de esa fábrica para que la CONAE quede instalada allí", exclamó a Radio Provincia esta semana.

"Guyana fue imposible de ocultar, porque sabían que había un satélite argentino hecho por argentinos en Bariloche y movilizó a los argentinos, con lo cual fue difícil de ocultar", destacó Yzurieta.

"El proyecto Tronador lo que está apuntando a hacer es: por un lado, demostramos que podemos hacer satélites y por otro tenemos las pruebas exitosas en Punta Indio del lanzador que será el Tronador II, el vehículo que va a llevar nuestro satélite. Es un proyecto para dentro de unos años pero vamos por el buen camino", enfatizó el Jefe comunal.

"El cambio más importante es la actitud, dejar la nostalgia atrás y que nuestros jóvenes puedan planificar y sentirse felices en su propio pueblo", subrayó.

Una Asamblea de Vecinos, en su momento, había planteado su rechazo por entender que el avance de esta obra traería problemas de contaminación y pidieron datos en información sobre posible impacto ambiental. Uno de los puntos conflictivos era el combustible utilizado para que despegue el lanzador, que es líquido y derivado de la Hidracina, altamente peligroso.

"Entre los protocolos de seguridad, cada vez que se lanza un vector se debe evacuar una zona de 8 kilómetros a la redonda. Respecto del combustible, los propios manuales de la organización espacial argentina advierten que hay que evitar todo contacto con este compuesto químico, y que de ninguna manera puede ser liberado en el ambiente por sus efectos nocivos no sólo en la salud humana sino también para la flora y la fauna locales", explicó un grupo de vecinos a comienzos de este año, usando información de expertos, según reconstruía La Nación.

Pero Yzurieta, por su parte, minimizaba las quejas. "Lo de la asamblea no existe como tampoco un grupo de vecinos que se haya manifestado, lo único que existe es el proyecto de lanzadores de satélites únicos en Latinoamérica, nosotros pusimos a disposición una base que tenemos nosotros en Verónica", subrayó en marzo de este año.
Regresar