Domingo, 19 de Abril de 2026
Cinco distritos de la provincia de Buenos Aires fueron declarados libres de humo por el ministerio de Salud bonaerense, luego de que las autoridades sanitarias verificaran que se cumplía la ley antitabaco. Se trata de Berazategui, Coronel Rosales, Bahía Blanca, San Nicolás e Hipólito Irigoyen.
Los distritos certificados como "libres de humo" fueron inspeccionados por las autoridades del ministerio de Salud en el marco de un protocolo que se sigue ante el pedido concreto de cada Ejecutivo municipal.
"Nos acercamos hasta la comuna y verificamos, a través de una serie de inspecciones en oficinas públicas, instituciones, clubes y lugares de trabajo, que no haya personas fumando, que no existan ceniceros ni colillas de cigarrillos, en fin, comprobamos que se esté cumpliendo la ley antitabaco", explicó el director provincial de Atención Primaria de la Salud, Luis Crovetto.
Sucede que el principal contaminante del aire en un ambiente cerrado es el humo del cigarrillo. En Argentina, unas 5 mil personas mueren anualmente por ser fumadores pasivos, es decir, por inhalar el humo del tabaco que otros consumen, eso sin contar a los fallecidos a causa de esa adicción, cifra que se eleva a 40 mil. "Cada vez más personas toman conciencia sobre la relación que une la salud de una población con el cuidado del medio ambiente. Respirar aire puro y fresco promueve una mejor circulación de la sangre y mejora el rendimiento físico e intelectual", explicó el ministro de Salud provincial, Alejandro Collia.
"El humo del tabaco tiene unas 6.000 sustancias. De ese total, 60 son cancerígenas y el resto, tóxicas", explicó Mario Virgolini, especialista con amplia trayectoria en la lucha contra esta adicción. Además, y lejos de lo que podía pensarse, la contaminación del aire luego de encender un cigarrillo persiste en el ambiente durante mucho tiempo. "No alcanza solo con ventilar, las sustancias tóxicas del humo se adhieren a la ropa, a las cortinas y alfombras", añadió.
Por eso, las autoridades insisten en la importancia de promover los lugares 100 por ciento libres de humo. "Las zonas de fumadores que existían antes dentro de los espacios cerrados, como bares, boliches y restaurantes, también eran perjudiciales para el resto de las personas aunque se encontraran separados por una puerta, porque el humo se distribuye igual por todo el ambiente", explicó Crovetto.