Domingo, 19 de Abril de 2026
Un adolescente de 15 años ingresó armado a la Escuela N° 40 "Mariano Moreno" de San Cristóbal, en Santa Fe, y abrió fuego dentro del establecimiento durante el momento previo al izamiento de la bandera. Como resultado del ataque, murió un alumno de 13 años y otros estudiantes resultaron heridos. El agresor fue detenido poco después del hecho.
La reconstrucción inicial indica que el ataque se produjo a primera hora de la mañana, en el patio interno del colegio, cuando la comunidad educativa estaba formada para el inicio de la jornada. Distintos testimonios recogidos por la prensa local y nacional coinciden en que el adolescente salió armado desde la zona de los baños y comenzó a disparar. Un compañero relató: "Dijo ?sorpresa? y empezó a disparar".
También surgieron versiones sobre cómo ingresó el arma al establecimiento. María José, madre de una alumna, declaró que "el arma habría entrado en un estuche de guitarra", una hipótesis que quedó incorporada a la reconstrucción periodística del caso mientras avanza la investigación judicial.
Sobre la cantidad de víctimas, las primeras coberturas confirmaron la muerte del estudiante de 13 años y al menos dos heridos trasladados para atención médica. Con el correr de las horas, medios santafesinos informaron que ocho estudiantes fueron asistidos por distintas lesiones o cuadros de shock, mientras que dos adolescentes debieron ser derivados a Rafaela y uno de ellos iba a ser trasladado luego al hospital de niños Orlando Alassia.
Hasta el momento, las autoridades no difundieron públicamente en los reportes relevados los nombres del alumno fallecido ni del atacante, ambos menores de edad. Sí fue confirmado que la víctima tenía 13 años y el agresor 15.
En medio de la conmoción, el gobernador Maximiliano Pullaro aseguró que "se está trabajando para acompañar a las familias" y dispuso un despliegue interministerial en la ciudad para asistir a la comunidad educativa.
Por su parte, el intendente Marcelo Andreychuk describió el impacto local con una frase que resume el clima social que dejó la tragedia: "Es un día muy triste, con familias destrozadas". El jefe comunal señaló además que se trabaja con equipos interdisciplinarios y en coordinación con la Justicia, al tiempo que pidió cautela mientras avanza la pesquisa.
Otra de las definiciones que aparecieron en las primeras horas fue la del secretario de Gobierno local, Ramiro Muñoz, quien sostuvo que los docentes describían al atacante como "buen alumno" y sin problemas de conducta visibles. Esa caracterización, lejos de bajar la gravedad del hecho, expone la dificultad de anticipar una tragedia de estas características dentro del ámbito escolar.
La investigación ahora deberá determinar de quién era el arma, cómo llegó a manos del adolescente, si existió planificación previa y qué rol pudieron haber jugado antecedentes de hostigamiento o bullying, una línea que empezó a aparecer en testimonios de estudiantes y en las primeras reconstrucciones del caso.
Lo ocurrido en San Cristóbal no sólo dejó una víctima fatal y varios heridos: volvió a poner en discusión la violencia en las escuelas, el acceso de menores a armas de fuego y la capacidad del Estado para detectar a tiempo situaciones de riesgo antes de que desemboquen en una tragedia.