Cristina Fernández de Kirchner declaró el 19 de marzo en los tribunales federales de Comodoro Py en el marco de la causa conocida como "Cuadernos", y volvió a denunciar que el expediente fue armado con fines políticos y sin pruebas válidas.
Durante su exposición ante el Tribunal Oral Federal, la ex presidenta sostuvo que la investigación se construyó sobre bases irregulares y cuestionó el uso de fotocopias como prueba principal.
"Estamos ante un verdadero circo judicial. Esta causa se inició con fotocopias, no con pruebas", afirmó.
Cristina también apuntó contra el sistema de arrepentidos utilizado durante la instrucción y aseguró que muchos empresarios declararon bajo presión.
"A empresarios los metieron presos para que dijeran lo que el fiscal quería escuchar", sostuvo.
"Hubo extorsiones, amenazas y aprietes para que se autoincriminaran o me incriminaran a mí".
La ex mandataria volvió a señalar al juez Claudio Bonadio y al fiscal Carlos Stornelli como responsables de haber impulsado una causa con fines políticos, y sostuvo que el expediente se utilizó para condicionar el escenario electoral.
"Esto no fue justicia, fue lawfare. Lo hicieron para disciplinar a la política y para proscribir dirigentes".
La audiencia se desarrolló en medio de un fuerte operativo de seguridad y con presencia de militantes en las inmediaciones de los tribunales, donde se realizaron manifestaciones de apoyo.
Cristina está acusada de haber encabezado una asociación ilícita que habría cobrado sobornos a empresarios durante los gobiernos kirchneristas, cargos que rechaza desde el inicio del proceso.
La causa Cuadernos es una de las investigaciones más extensas y controvertidas de los últimos años, y continúa generando debate por el uso de detenciones preventivas, acuerdos de arrepentidos y la falta de pruebas originales en el expediente.
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