La caída del consumo volvió a quedar en evidencia en los últimos relevamientos del sector comercial, que muestran nuevas bajas en las ventas tanto en supermercados como en comercios de cercanía, en un contexto marcado por la recesión y la pérdida de poder adquisitivo de los salarios.
De acuerdo con datos difundidos por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas registraron una nueva retracción interanual y acumulan varios meses consecutivos en baja, con fuerte impacto en rubros vinculados a alimentos, indumentaria y productos básicos.
Desde la entidad advirtieron que muchos comercios trabajan con márgenes mínimos y que el freno en el consumo ya provocó cierres en distintos puntos del país.
"La demanda sigue muy débil y eso complica la situación de miles de pymes comerciales que no logran recuperar el nivel de actividad", señalaron desde CAME.
El informe también remarca que el ajuste en el gasto público, la suba de tarifas y la caída del salario real redujeron la capacidad de compra de las familias, lo que se refleja en menores ventas incluso en productos esenciales.
En distintos centros comerciales del conurbano bonaerense comerciantes señalaron que el movimiento bajó en comparación con el año pasado y que cada vez más clientes compran menos cantidad o buscan segundas marcas para poder sostener el consumo.
Especialistas advierten que la evolución del consumo será clave en los próximos meses para determinar si la economía logra estabilizarse o si la recesión continúa profundizándose.
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