Intendentes de distintos municipios bonaerenses encendieron una señal de alerta por el deterioro de las finanzas locales, marcado por una fuerte caída en la recaudación de tasas y menores ingresos por coparticipación.
Según explicaron varios jefes comunales, la desaceleración de la actividad económica impactó directamente en la cobrabilidad de los tributos municipales, que en algunos distritos pasó de niveles superiores al 70% a cifras cercanas al 56%.
La situación se vuelve especialmente compleja en municipios que dependen en gran medida de esos recursos para sostener servicios básicos, obras públicas y programas sociales.
Desde distintas administraciones locales también señalaron que la menor recaudación se combina con una caída de la actividad económica y del consumo, lo que termina repercutiendo en toda la cadena de ingresos fiscales.
En ese contexto, intendentes de diferentes espacios políticos comenzaron a advertir que la situación financiera de los municipios podría volverse cada vez más difícil si no se recupera la actividad económica o si no aparecen nuevas herramientas de financiamiento para las administraciones locales.
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