Jueves, 16 de Julio de 2026
La disputa entre la provincia de Buenos Aires y el Gobierno de Javier Milei por los fondos que la Nación dejó de transferir sumó un nuevo capítulo en la Corte Suprema. Después de tres audiencias sin acuerdo, Axel Kicillof dio por terminada la etapa de conciliación y anunció que avanzará con una medida cautelar para reclamar una deuda superior a los $2,3 billones.
El conflicto se centra en los fondos que la ANSES debe transferir a las provincias que, como Buenos Aires, mantienen sus propias cajas jubilatorias.
Esos recursos dejaron de llegar después de que el Gobierno nacional interrumpiera las transferencias en 2024. Desde entonces, la Provincia sostiene con recursos propios el déficit del Instituto de Previsión Social y reclama que la Nación cumpla con las obligaciones pendientes.
La última audiencia ante la Corte debía abrir una posibilidad de acuerdo. En el encuentro anterior, realizado en abril, los representantes del Gobierno nacional se habían comprometido a presentar una propuesta de pago.
Pero esa propuesta nunca llegó.
"El Gobierno nacional desconoció su compromiso de acercar una propuesta de pago en la audiencia de hoy en la Corte Suprema por los más de $2,3 billones que nos adeuda ANSES", cuestionó Kicillof al salir del encuentro.
Ante la falta de respuestas, el gobernador anunció el final de la instancia de conciliación.
"Dimos por terminada esta etapa de conciliación y decidimos avanzar por la vía cautelar", afirmó.
La presentación buscará que la Corte ordene al Estado nacional restablecer el pago de los fondos mientras continúa el juicio de fondo.
El reclamo bonaerense se produce además en un escenario desigual. Otras provincias que también mantienen sus propios sistemas previsionales ya recibieron transferencias del Gobierno nacional, mientras Buenos Aires continúa fuera de esos acuerdos.
Kicillof vinculó directamente la interrupción de los fondos con la estrategia fiscal de la administración libertaria.
"Así es como construyen el superávit: no pagándoles a los jubilados, a las universidades y a las provincias", cuestionó.
La deuda previsional es apenas una parte de la disputa entre ambas administraciones.
La Provincia mantiene ocho reclamos ante la Corte Suprema contra el Gobierno de Milei por fondos que, según la administración bonaerense, dejaron de transferirse desde diciembre de 2023. Esas demandas superan los $15 billones.
El gobernador amplió todavía más la dimensión del conflicto. Si se suman las transferencias interrumpidas y la pérdida de recaudación, sostuvo que el perjuicio para Buenos Aires supera los $22 billones, una cifra equivalente a la mitad del presupuesto anual provincial.
"No son números pequeños", advirtió.
La pelea por los recursos se convirtió en uno de los principales frentes de confrontación entre Kicillof y Milei. Mientras la Nación exhibe el superávit fiscal como el principal resultado de su programa económico, la Provincia denuncia que una parte de ese equilibrio se sostiene con fondos que dejaron de llegar a los territorios.
El Gobierno bonaerense sostiene que los recursos reclamados no pertenecen a una gestión ni a un gobernador, sino que corresponden a los habitantes de la Provincia.
Después de tres audiencias y sin una propuesta de pago sobre la mesa, la discusión sale de la instancia de negociación.
Ahora será la Corte Suprema la que deberá decidir si obliga al Gobierno nacional a comenzar a pagar.