La nueva declaración jurada de Manuel Adorni abrió otro frente de crisis para el Gobierno nacional. El jefe de Gabinete rectificó sus presentaciones patrimoniales anteriores e incorporó alrededor de medio millón de dólares que no había declarado, pese a que semanas antes había asegurado ante el Congreso que nunca existió ningún ocultamiento sobre sus bienes.
La contradicción quedó en el centro de la polémica.
El 29 de abril, cuando se presentó ante la Cámara de Diputados para responder por las sospechas sobre su crecimiento patrimonial, Adorni había sido categórico: "En mis declaraciones juradas figuran todos los detalles de los bienes que integran mi patrimonio, respecto de los cuales nunca existió ocultación alguna".
Ahora, la documentación presentada ante la Oficina Anticorrupción muestra un escenario diferente.
El jefe de Gabinete rectificó sus declaraciones anteriores e incorporó fondos que no figuraban originalmente. Según su explicación, se trató de ahorros no declarados y de ganancias obtenidas a través de inversiones en Bitcoin realizadas años antes de su llegada al Gobierno.
Adorni aseguró que, entre 2014 y 2018, él y su esposa invirtieron 200 mil dólares en Bitcoin y obtuvieron una ganancia de alrededor de 300 mil.
"Ahorramos en negro, como la mayoría de los argentinos", sostuvo al intentar explicar por qué ese dinero no aparecía en sus declaraciones patrimoniales.
Las rectificaciones modificaron de manera sustancial la fotografía de su patrimonio. En su primera presentación como funcionario había declarado ahorros equivalentes a unos 24 mil dólares. Con la corrección, incorporó otros 506 mil dólares que hasta ahora no figuraban.
La nueva declaración jurada informó además un patrimonio superior a los $944 millones al cierre de 2025.
El problema para Adorni no es solamente contable ni judicial. Es también político.
La documentación presentada contradice directamente las explicaciones que había dado ante el Congreso, donde negó cualquier ocultamiento. Y las rectificaciones se conocieron en medio de una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, iniciada a partir de las dudas sobre el crecimiento de su patrimonio, la compra de propiedades y sus gastos.
La oposición volvió a pedir explicaciones y convocó a una sesión especial en la Cámara de Diputados para impulsar nuevas interpelaciones que podrían derivar en una moción de censura contra el jefe de Gabinete.
El caso golpea además uno de los principales discursos con los que Javier Milei llegó al poder: la promesa de terminar con los privilegios y las prácticas de la denominada "casta política".
Adorni había asegurado ante el Congreso que no existía ningún bien oculto. Un mes y medio después, rectificó sus declaraciones e incorporó medio millón de dólares que no figuraba en ellas.
La discusión ya no pasa solamente por explicar de dónde salió el dinero.
También por explicar por qué, cuando el Congreso se lo preguntó, la respuesta fue otra.
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