Jueves, 16 de Julio de 2026

Bullrich desafía al poder de Karina Milei y vuelve a sacudir la interna del Gobierno

La senadora se diferenció de una decisión impulsada por la hermana del Presidente, exhibió su poder dentro del oficialismo y volvió a dejar en evidencia las tensiones que atraviesan a La Libertad Avanza.

06-06-2026



Patricia Bullrich volvió a demostrar que, aun dentro del Gobierno de Javier Milei, conserva una lógica política propia. La senadora desafió una decisión impulsada por Karina Milei, exhibió el peso de su sector dentro del oficialismo y dejó al descubierto una interna que el Gobierno intentó rápidamente contener.

El conflicto se desató por el pliego judicial de María Verónica Michelli. Ante la decisión de retirar la postulación, Bullrich anunció una suerte de "objeción de conciencia" y se negó inicialmente a acompañar la orden que bajaba desde la conducción libertaria.

El gesto tuvo una destinataria evidente: Karina Milei.

La hermana del Presidente, secretaria general de la Presidencia y principal responsable del armado político de La Libertad Avanza, quedó expuesta frente a una dirigente que volvió a demostrar que no está dispuesta a aceptar sin discusión todas las decisiones del núcleo más cerrado del poder.

Bullrich avanzó, midió fuerzas y luego se replegó. Después de días de tensión, participó de una foto que buscó mostrar una tregua dentro del oficialismo y finalmente se abstuvo en la votación del pliego.

Pero el conflicto ya había dejado consecuencias.

Por primera vez, Karina Milei apareció públicamente desafiada desde el propio espacio oficialista. Y Bullrich volvió a exhibir una estrategia que atravesó buena parte de su carrera política: tensar hasta el límite, mostrar capacidad de daño y retroceder antes de provocar una ruptura definitiva.

No es la primera vez que lo hace dentro del universo libertario. La dirigente ya había marcado diferencias con José Luis Espert y también había cuestionado a Manuel Adorni, en movimientos que formalmente apuntaban contra otros funcionarios pero que terminaban interpelando al corazón del poder presidencial.

Por ahora, Bullrich no parece dispuesta a romper con Milei. Su sector continúa siendo parte del oficialismo y la senadora mantiene una fuerte identificación con el rumbo general del Gobierno.

Pero tampoco acepta convertirse en una figura subordinada.

La disputa dejó una señal hacia el interior de La Libertad Avanza: el poder de Karina Milei ya no parece tan indiscutido como en otros momentos y existen sectores capaces de ponerle límites.

En un Gobierno atravesado por tensiones internas, Bullrich vuelve a jugar su propio juego. Avanza, confronta, mide la reacción y espera.

La tregua puede haber llegado. La interna, en cambio, sigue abierta.


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