El Gobierno nacional volvió a ratificar el rumbo de ordenamiento fiscal como pilar de su estrategia económica, en medio de un escenario marcado por la retracción del consumo y las dificultades en distintos sectores productivos. Funcionarios destacaron la reducción del gasto público como condición necesaria para estabilizar la economía.
Sin embargo, desde cámaras empresarias y economistas advierten que la caída de la actividad comienza a sentirse con mayor fuerza, especialmente en el comercio y la industria. La baja en las ventas y la reducción del empleo formal generan preocupación por el impacto social del ajuste.
El debate económico se intensifica en pleno verano, con posiciones enfrentadas sobre el equilibrio entre disciplina fiscal, crecimiento y protección del empleo. La discusión promete escalar en los próximos meses, a medida que se conozcan nuevos indicadores económicos.
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