Sábado, 7 de Marzo de 2026
Durante los últimos días, intendentes de distintos puntos de la Provincia de Buenos Aires manifestaron su preocupación por la caída de la recaudación y el impacto directo en la gestión local. La menor actividad económica y la baja del consumo afectan los ingresos municipales y tensionan los presupuestos.
Desde los municipios alertan que el escenario obliga a priorizar gastos y a redoblar esfuerzos para sostener servicios básicos como salud, seguridad urbana y asistencia social. En muchos distritos, la demanda social creció durante el verano, especialmente en barrios populares.
El reclamo apunta a lograr mayor previsibilidad financiera y coordinación entre Nación, Provincia y municipios. La situación vuelve a poner en el centro del debate el rol del Estado local frente a una economía en retracción.