El presidente Javier Milei volvió a pedir "paciencia" y respaldo a su programa económico luego de conocerse el dato de inflación de marzo, que marcó un 3,4% y reflejó una nueva suba en la dinámica de precios.
Las declaraciones se dieron tras la difusión del índice por parte del INDEC, en un contexto de creciente preocupación por el impacto del ajuste en el consumo y el ingreso de los sectores medios y bajos.
El mandatario defendió las medidas implementadas desde el inicio de su gestión y sostuvo que el proceso de desaceleración inflacionaria "lleva tiempo". En ese marco, aseguró que los resultados se verán en los próximos meses y reiteró que la inflación "se va a derrumbar".
Sin embargo, el dato de marzo interrumpió la tendencia de desaceleración que el propio Gobierno venía destacando y volvió a encender señales de alerta sobre la evolución de los precios. En paralelo, distintos relevamientos privados ya advierten por una caída sostenida del consumo y una pérdida del poder adquisitivo.
El pedido de paciencia se inscribe en un escenario económico complejo, atravesado por la recesión, el freno de la actividad y el impacto directo de los aumentos en rubros sensibles como alimentos, transporte y educación.
Mientras el Gobierno insiste en que el ajuste es necesario para estabilizar la economía, desde distintos sectores advierten que el costo social de ese proceso ya se hace sentir en los bolsillos y en la vida cotidiana.
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