Jueves, 30 de Junio de 2022

El desacuerdo salarial desató matices en el Frente Gremial Docente

El rechazo y actitud de la FEB, uno de los cinco sindicatos que integra el frente, disparó fuertes diferencias en mundo de los maestros. Repaso por el rol del sector y el estado de cosas dentro de las centrales docentes más importantes.

09-03-2015



Por Hernán López
El comienzo de clases en la provincia, que tuvo su puntapié inicial sin grandes complicaciones esta última semana, trajo un inesperado coletazo luego del cierre de la paritaria sellado por el Ministerio de Trabajo. Es que el grueso del Frente Gremial Docente dio luz verde a las cifras de aumento que proponían los hombres de Daniel Scioli, pero hubo una oveja negra en ese rebaño, rol que cumplió la FEB.

Antes una aclaración: el frente está constituido por cinco sindicatos en total, de distinto tamaño y dimensión como SUTEBA, que concentra a la mayor parte de la representación sectorial, pero también la UDA, los privados de SADOP, los técnicos de la AMET y otro con importante volumen de adherentes -en su caso en el interior-, como es el caso de la FEB, a cargo de Mirta Petrocini. Por afuera del frente, están los siempre díscolos de UDOCBA.

UDOCBA, liderada por el moyanista Miguel Díaz, jamás ocultó sus diferencias con los otros gremios y ha planteado críticas en infinidad de veces. Cuando son convocados a la mesa paritarias, prácticamente nunca aceptan las propuestas del Poder Ejecutivo y sus medidas de fuerza, por lo general, son más extensas y ruidosas en la provincia, aunque por su escaso nivel de afiliados no muevan el amperímetro.

El conflicto, esta vez, vino por el lado del propio Frente Gremial Docente que, desde 2001, aglutina a los sindicatos más fuertes del sector -a la vez- más importante de la administración pública, al menos por las consecuencias que producen sus iniciativas, considerando que un paro docente trastorna la vida cotidiana de las familias con hijos menores. Los "cinco grandes", habitualmente, van en la misma dirección: cuando es no, es no de todos, y cuando es sí, es sí de todos.

Pero este 2015 mostró una disonancia poco frecuente. La Gobernación había acercado una oferta de aumento por casi 38 por ciento en tres cuotas, incluyendo el 7 por ciento acordado para los meses de enero y febrero, como adelanto de la negociación anual, y el resto de los incrementos que regirán a partir de marzo y luego en agosto.

UDA, SADOP y AMET rápidamente aceptaron el monto, tras descartar otras dos proposiciones de calle 6 inicialmente, pero el plato fuerte llegó con el aval de SUTEBA, que realizó asambleas en todos los distritos y -según su líder, Roberto Baradel- el 93 por ciento votó a favor contra algunos pronósticos que presagiaban una resonante negativa. La FEB quedó en posición adelantada, al convertirse en el único que descartó el 38 por ciento.

El paro de Petrocini y los suyos duró 72 horas y, el jueves pasado, fue recibida por provincia sin avance alguno. Sin acuerdos, irán por más paros la semana entrante, los días 9, 10 y 11.

La duda es si esto repercutirá en el futuro del Frente Gremial D. Antes habían tenido algunos desacuerdos, pero no por los aumentos salariales, sino por temas más puntuales como en 2012, cuando la FEB coincidió en el paro general que convocaba la CTA disidente de Pablo Micheli y resistía la CTA oficialista, que integra SUTEBA y tiene en Baradel a su máximo referente.
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