Martes, 24 de Mayo de 2022

Paolo Menghini, a tres años de la tragedia: "Lo único que podemos hacer es mantener viva la memoria"

El padre de Lucas Menghini Rey, la última víctima fatal hallada luego del accidente ocurrido en Once, dialogó con Buenos Aires 2punto0 Formato Radio y contó que esperan la resolución del juicio para mediados de este año. La expectativa es que haya máxima condena para la trama que causó la desgracia: ex funcionarios del Gobierno, los hermanos Cirigliano y sus gerentes. También habló del objetivo de preservar el recuerdo. Dijo: "Aspiramos a que la gente nunca se olvide de esto".

23-02-2015



Pasaron tres años de la desgracia, ocurrida una mañana como cualquiera pero en 2012. Los familiares de las 51 víctimas fatales, como también los sobrevivientes que padecieron innumerables trastornos -desde cuestiones físicas a problemas psicológicos-, realizaron un acto recordatorio en la estación de Once y luego en la Plaza de Mayo para volver a pedir justicia, criticar a los responsables políticos y mantener viva la memoria.

Eso último menciona Paolo Menghini, padre de Lucas Menghini Rey, uno de los fallecidos, quizá el caso más emblemático: su cuerpo fue el último en ser hallado por los equipos de seguridad. Menghini hizo un paneo por todo lo que está en juego este año, especialmente la resolución de un juicio histórico, donde tanto los empresarios de TBA como ex funcionarios de la Casa Rosada están en el banquillo de los acusados.

"Empezamos con las expectativas de que se siga trabajando como hasta ahora, de que el Tribunal siga trabajando de la manera que lo hizo. Falta mucho todavía, faltan como 150 testigos más, toda la parte contable también, la parte del desvío de los subsidios, donde está absolutamente probado que los Cirigliano derivaron a cualquier otro lado menos a la reconversión técnica y mantenimiento", aseguró el padre de la última víctima hallada tras la tragedia del 22 de febrero, a más de tres años.

"De acá a mitad de año, se extenderán las audiencias, hay algunas muy largas. Es un trabajo enorme que se está tomando para que esto se aclare y se determinen las responsabilidades", agregó.

"Lo que se pueda decir en las audiencias obviamente es importante, y por algo cada testigo está citado. Obviamente que hay un montón de situaciones que se han dado a lo largo de las audiencias, que hay percepciones y experiencias diferentes, que hay maneras de expresarlo de una forma o de otra, y cuando trasciende algo, es un título de una declaraciones que, por ahí, es de tres horas. Si yo tomo algo y lo saco de contexto, puede significar exactamente lo contrario de lo que se quiso decir. Es el contexto general de lo que se está dando en las audiencias, y de hecho hay varios procesados por falso testimonio y la experiencia es muy gratificante porque todo el trabajo de los jueces es enorme; los testimonios hay que tomarlos a todos en un contexto general", apuntó.

"Para nosotros, cada día están quedando cada vez más probadas las responsabilidades empresariales y de los ex funcionarios", sintetizó.

"Yo tengo absolutamente formada mi opinión. Ese tren tenía un excedente de millones y millones de kilómetros recorridos, era un tren del año 1960, que estaba en las vías muy por lejos del mantenimiento que debía tener, con menos compresores de los que debía tener, con entre 6 y 9 personas por metro cuadrado, sin ningún tipo de seguridad ni protección de los vagones entre sí, con un sistema de señalamiento deficiente, con vías deficientes, con vagones comidas por el óxido", enumeró.

También habló del motorman, uno de los acusados, Marcos Córdoba. "No sabemos si existió o no un error un humano. Lo está determinando el juicio. Y si las audiencias determinan y las pericias determinan que Marcos Córdoba tuvo alguna responsabilidad, que sea debidamente condenado, nosotros nunca lo exculpamos a Marcos Córdoba de toda la responsabilidad. Lo que sí decimos siempre es que no tiene la responsabilidad de toda esa estructura colapsada", diferenció.

"No tiene la responsabilidad de un tren de 60 años arriba de las vías, ni de vías que no podían soportar el peso de la gente, ni del hacinamiento de la gente ni la falta de fluidez de los vagones. Ni del sistema que implementó el Gobierno, de mano de sus ex funcionarios, que era cajonear las denuncias, olvidarlas, hacer como que no pasaba nada y que ellos estaban cubiertos por un manto de seguridad divina, y que nunca les iba a pasar nada", cuestionó en un diálogo con Buenos Aires 2punto0 Formato Radio.

"La responsabilidad siempre recae en las autoridades, sea tanto en la empresa concesionaria como en los funcionarios, que son nuestros representantes", insistió.

"Cuando una estructura tan corrupta genera tanta muerte no hay que mirar demasiado lejos, hay que mirar para arriba y eso alcanza", remató, redoblando sus cuestionamientos a las autoridades.

"Lo único que podemos hacer es mantener viva la memoria", manifestó.

"Aspiramos a que la gente nunca se olvide de eso. Nosotros sabemos cómo es también, porque, de hecho, no vivimos en otro planeta. A nosotros también nos pasa con otras causas que uno a veces se olvida y se acuerda circunstancialmente de lo que una causa X generó, cuando pasa determinada situación. Está en el inconciente colectivo", comparó.

"Lo importante es que la memoria colectiva lo tenga latente. Que ese reflejo de que una imagen, de que un día, de que un hecho directamente remita a tu memoria y a lo que generó, y a lo que causó el producto de eso. Nosotros trabajamos mucho por eso y, en esta instancia de la causa, nuestro rol es meramente presencial. Nuestro rol más activo tiene que ver con esto de la memoria", recalcó y argumentó que "la memoria es un elemento fundamental para que una sociedad no repita ni los dolores ni los horrores que pasó" en masacres como la ocurrida el 22 de febrero del 2012.

También hubo un párrafo especial para recordar a los heridos de la tragedia, que sobrevivieron pero quedaron invisibilizados y perduran en su sufrimiento hasta este día. "Los daños colaterales han sido muy invisibilizados. La verdad que el daño estructural que ha generado, no sólo en los heridos; muchos de los cuales no han podido seguir con sus oficios, que eran sostenes de familia y que no han podido seguir trabajando, mucha gente de la construcción y de otros oficios en los que está directamente puesta la resistencia física, y en estos casos han quedado completamente dañados", ilustró.

"El caso más conocido es el de Leonardo Sarmiento, el chico de la camiseta de Boca que estuvo horas colgado ahí. Él ahora está trabajando en mantenimiento en la Legislatura pero no pudo volver nunca a ser la persona que era. También las chicas que trabajaban como empleadas domésticas y que quedaron internadas durante muchas semanas, olvidadas", acotó.

Por otra parte, Paolo Menghini apuntó a la falta de avances en el ámbito legislativo, y, en particular, la actitud del Frente para la Victoria. "Nosotros reclamamos muchas veces un proyecto de ayuda no sólo económica sino un seguimiento psicológico de los daños. Y la verdad que el Congreso no nos dio ni cinco de bolilla. El Congreso nacional manejado por el oficialismo cajoneó todos los proyectos, desde la Comisión Bicameral para el Seguimiento de las Obras, que le podría haber aportado un conocimiento estructural al Estado, a otras cosas. Un Estado tiene que estar preparado para la tragedia. Lo que podría haber sido un seguimiento no sólo como ayuda, sino además como conocimiento técnico y teórico de cómo enfrentar una tragedia, fue una oportunidad dilapidada", ejemplificó.

"Porque este Gobierno, en vez de exponer la ayuda cuando es necesaria, lo cajonea cuando cree que no le va a dar ningún rédito. Y la verdad que el Estado se construye aun en los dolores", indicó.

"Los daños físicos y los daños psíquicos son inmedibles, por lo cuantiosos y lo profundo. Es un abandono muy grande. De ese abandono no se vuelve. Pero cuando al dolor le sumás el dolor que significa ser abandonado, olvidado y silenciado, eso se agranda todavía más y, por eso, nosotros entendemos este rol social de mantener vida la memoria y lo tomamos como uno de los motivos de nuestras vidas", continuó.

"Pedimos la máxima condena posible, eso va a depender mucho de las figuras. Eso incluye a los hermanos Cirigliano y para algunos de sus gerentes que fueron partícipes fundamentales en el desvío de fondos, teniendo a cargo empresas fantasmas, a las cuales se subcontrataba y giraban la plata en un círculo que salía de un bolsillo y entraba en el otro, una cosa espantosa. Así que para los ex funcionarios y los empresarios Cirigliano, y los principales gerentes que contribuyeron a este desastre, la máxima condena posible. Y condenas firmes. Porque no se termina con la sentencia sino cuando las condenas queden firmes después de las instancias de apelaciones. Hasta ahí seguiremos pidiendo Justicia, hasta ese momento en el que estemos absolutamente seguros que los vamos a ver atrás de las rejas", concluyó.
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