Lunes, 8 de Marzo de 2021

Asumió Pablo Bressi. Quién es el nuevo Jefe de la Bonaerense

Bressi es el nuevo Jefe de la policía bonaerense. Se trata del ex Superintendente de Investigaciones de Tráfico de Drogas Ilícitas, que tuvo su paso por tres comisarías en el Conurbano, el Grupo Halcón y la División Antisecuestros. El periodista Horacio Verbisky lo vinculó con la DEA. Y entre su currículum figura haber sido el negociador de la trágica toma de rehenes de Ramallo.

12-12-2015



María Eugenia Vidal y Cristian Ritondo, el flamante Ministro de Seguridad, pusieron en funciones a Pablo Bressi como nuevo Jefe de la Policía provincial, en reemplazo de Hugo Matzkin, quien había pedido el pase a retiro.
Ritondo presentó a Bressi como "el hombre mejor preparado en materia de lucha contra el narcotráfico".
El currículum del nuevo Jefe de la bonaerense indica que tiene 49 años y que anteriormente se desempeñó como Superintendente de Investigaciones de Tráfico de Drogas Ilícitas bonaerense; que también estuvo al frente de tres comisarías en el Conurbano (Ramos Mejía, La Matanza y Morón) y tuvo un paso por el Grupo Halcón y la División Antisecuestros.

Para Horacio Verbitsky, titular del CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales) y periodista, Bressi fue "recomendado" por la DEA, la agencia antinarcóticos de los Estados Unidos y tomó "cursos de negociador en toma de rehenes que dicta el Departamento de Estado".
De acuerdo a lo publicado incluso por Verbitsky, "fuentes conocedoras del ámbito de la seguridad, sostienen que Bressi es uno de los referentes en la Argentina de la DEA".

Bressi tiene además en su lista de antecedentes el haber participado de las negociaciones con los asaltantes que tomaron rehenes en la sucursal Villa Ramallo del Banco Nación, que terminó en una matanza en septiembre de 1999.

Esa toma es recordada por el sangriento final: miles de tiros disparados por los policías sobre un coche que salió del banco y en el que se trasladaban algunos de los rehenes usados como escudos por los delincuentes que habían ocupado la sede bancaria.

Se dispararon cientos de tiros en pocos minutos y provocaron la muerte de dos rehenes y uno de los asaltantes. Sobrevivió una mujer, esposa del gerente del banco, y uno de los asaltantes que había ingresado en la sucursal.

En ese sentido, Horacio Verbitsky precisó en una nota en el periódico Página/12 que "durante el juicio oral, dos de los rehenes contaron que los asaltantes tenían un handy y sugirieron que algún policía pudo haberlos inducido a engaño para que salieran confiados del banco y fueran acribillados. Bressi declaró que la negociación se estancó cuando el juez federal Carlos Villafuerte Ruzo se negó a entregar la clave de la caja fuerte donde había 300.000 pesos, lo cual denuncia un orden de prioridades sobre los valores jurídicos en juego. Cuando los asaltantes salieron del banco las balas policiales que los aguardaban también acabaron con la vida del gerente Carlos Chávez y el contador Carlos Santillán".

El diario La Nación, criticó al día siguiente el accionar de las fuerzas de seguridad: "La imagen de los cuerpos acribillados de dos de los rehenes tomados en el Banco Nación de Villa Ramallo desencadenó una ola de indignación en todo el país por la inexplicable reacción de la policía, que tiró a matar hacia el auto en el que tres asaltantes y sus tres víctimas salieron de la sucursal, a las 4.10 de ayer, tras 20 horas de vigilia".

A su vez, Verbitsky relató que el subsecretario de investigaciones judiciales del ministerio de Seguridad en aquel momento, Bruno Corbo, contó este diálogo entre el juez y el negociador policial:

"Comisario Bressi ?Yo no di la orden de disparar.

Juez Villafuerte Ruzo ?Pero tampoco dio la orden de no disparar".

"Bressi dijo que recomendó un "ingreso táctico" porque las negociaciones habían llegado a un punto muerto, pero el juez se negó. Varela dijo que la "actitud soberbia" de Bressi "impidió evitar el baño de sangre. Bressi se excusó en que su tarea arrojó el fruto de rescatar a tres rehenes, lo que ocurrió afuera no es responsabilidad de la negociación", precisó el periodista Horacio Verbitsky.

Después de ese caso, Bressi continuó su campaña en el área de narcotráfico en diferentes reparticiones de la provincia de Buenos Aires, hasta llegar a la cúpula de la Superintendencia provincial, donde dicen, trabó buenas relaciones con oficiales de la DEA y de la FBI, la agencia de investigaciones de Estados Unidos.
En este sentido, según publicó la agencia Agepeba, "en los últimos años, el flamante ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo viajó asiduamente a los Estados Unidos, apelando a una agenda de seguridad, en donde estableció fluidos contactos con la sede del FBI en Quantico. Es menester recordar que el ex titular de la SIDE durante el gobierno de Eduardo Duhalde, Miguel Ángel Toma fue el mentor político de Ritondo, y fue uno de los hombres más cercanos a los servicios de inteligencia estadounidenses".

La designación al frente de la Policía Bonaerense de un hombre entrenado por la agencia antidrogas estadounidense, y con reconocidos vínculos con la CIA y el Departamento de Estado, presupone al menos un retroceso en la búsqueda de la independencia política y pareciera chocar de frente con los datos inexorables de la historia que indican que el arribo de la DEA en la región acarreó más conflictos que soluciones.

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