Viernes, 10 de Abril de 2020

Una multitud de militantes y adherentes del FPV despidieron a Cristina en Plaza de Mayo

Militantes, simpatizantes y adherentes del Frente para la Victoria colmaron la histórica Plaza de Mayo para despedir a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en un acto lleno de fervor y con toda la liturgia que caracteriza al espacio político que gobernó Argentina durante más de 12 años y medio.

10-12-2015


Agrupaciones, organizaciones sociales, organismos de derechos humanos, familias y personas de todas las edades que llegaron de forma individual se congregaron por miles en la Plaza de Mayo en una movilización que se convirtió en un hecho histórico.

Organizaciones como Kolina, MILES, La Cámpora, Peronismo Militante, Corriente Martín Fierro, Nuevo Encuentro, MUP, Frente Transversal, Movimiento Evita, Tupac Amaru, Partido Comunista, PCCR y Radicalismo Popular, entre otras, dijeron presente en esta movilización.

Así, la concurrencia cubrió desde las 18 la superficie de la Plaza, las diagonales Norte y Sur y la avenida de Mayo hasta su intersección con Perú.

Cerca de las 19, Cristina descubrió un busto del ex presidente Néstor Kirchner en una ceremonia que se llevó a cabo en el interior de la Casa Rosada, y que fue seguida por la multitud desde pantallas gigantes instaladas junto a un palco que se ubicó sobre la calle Balcarce.

Pasadas las 19.15, los asistentes entonaron a viva vos las estrofas del himno, como un preludio a las palabras que la mandataria iba a dirigir a la concurrencia.

"Ohhh/ Yo soy argentino/ Soy soldado, del pingüino" entonó la gente antes de que comenzara el discurso de la jefa de Estado ante la multitud.

"Néstor fue uno de los presidentes que menos votos había recibido y sin embargo construyó una Argentina desde la ruinas que había recibido", evocó Cristina al hablar desde el Salón de los Bustos.
La mandataria aprovechó la presencia del presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales, para recordar durante varios pasajes de su alocución la orientación latinoamericanista que tuvo la gestión kirchnerista.

"Junto a Néstor (Kirchner), Hugo Chávez (fallecido presidente de Venezuela), y Lula (ex mandatario de Brasil) fueron como los tres mosqueteros que hace 10 años le dijeron no al ALCA", recordó Cristina en medio de una ovación.

Con el retumbar de los bombos y repiqueteo de los redoblantes, Cristina instó a los presentes a "defender derechos", y le recordó que "la historia no se escribe con regla escuadra y compás".
Cristina agradeció la ayuda que a lo largo de su gestión le brindaron gobernadores, intendentes y funcionarios, y reconoció la figura del saliente mandatario bonaerense Daniel Scioli, quien resultó reconocido con un cerrado aplauso.

"Reconozco a todos los que bancaron. Pero la tarea sigue, porque el lugar de un militante no es un gobierno; está junto al pueblo", remarcó Cristina en uno de los pasajes más celebrados.

"Ohhhh/ Vamos a volver/ A volver, a volver/ Vamos a volver/" coreaban los concurrentes, mientras destacaban con otro cántico, la importancia de esa manifestación popular: "Olelé/ Olalá/ Si este no es el pueblo/ ¿el pueblo dónde está/".

Algunos de los manifestantes exhiban carteles confeccionados de forma improvisada, artesanal, en los que se leían mensajes como "abrazame hasta que vuelva" o "gracias por hacerme K".

Poco después, y tras una suerte de intermedio, Cristina se subió al palco y se dirigió a los adherentes oficialistas que desbordaban la Plaza.

En su último discurso como presidenta, analizó los 12 años de kirchnerismo y dedicó varios párrafos al gobierno que viene.

"Nosotros vamos a entregar el gobierno y me hubiera gustado poder hacerlo en el Congreso. Me hubiera encantado entregar los atributos en la Asamblea legislativa, que es el máximo órgano popular de nuestro país. Y a pesar que he visto muchas medidas cautelares, como a la Ley de Medios, nunca en mi vida pensé que iba a ver un presidente cautelar durante 12 horas en mí país", aseguró.

Y siguió: "Con este Estado, todos los argentinos estamos un poco en libertad condicional, y la verdad que tenía la esperanza de que se comprendiera que, más allá de las diferencias políticas, lo más importante es demostrarle a la gente el respeto por la voluntad popular. Voluntad que no se agota en la última elección, sino que también fue voluntad la que se expresó hace 4 años cuando nos eligieron".

"Lo digo con sinceridad porque no podía creer que luego de que el pueblo argentino concurrió tres veces a las urnas en las últimas elecciones presidenciales, haya ocurrido algo así. La próxima tendremos que votar presidente provisional en la boleta. Y miren que no puedo hablar mucho porque a las 12 me convierto en calabaza", ironizó y sostuvo que "no lo merecía ningún argentino, ni el 51% que lo votó ni el 49% que lo hizo por nosotros. No lo merecían porque fueron a votar y cada uno hizo su elección".

Por otro lado, analizó: "Quiero decirles que si con todos los medios de comunicación hegemónicos en contra, con las principales corporaciones nacionales e internacionales en contra, con las persecuciones y hostigamiento de lo que yo denomino el partido Judicial, y con tantos palos en la rueda pudimos hacer tantas cosas por los argentinos, imagino cuánto podrán hacer los que tienen todos estos factores a favor".

"Tengamos mucha fe y mucha esperanza, que no nos ahoguen, tengamos la inteligencia de saber que van a poder hacer las cosas, porque lo tienen todo a favor, mucho mejor de lo que lo hemos hecho nosotros", agregó Cristina.

En ese sentido, insistió con la fallida democratización de la Justicia: "Espero también un mayor grado de democracia que alcance a los tres poderes del Estado, porque parece que la democracia y la libertad se aplican solamente al poder ejecutivo. Necesitamos que todos se democraticen".

"Aspiro a seguir este período maravilloso. Los datos de la historia son objetivos: desde que se instaló la ley Sáenz Peña del voto universal, secreto y obligatorio, nunca hubo un periodo histórico en el que en forma continua y sin interrupciones haya asumido un cuarto gobierno constitucional. No pudo Yrigoyen y no pudo Perón, afirmó.

Luego, la mandataria saliente repasó algunas políticas del kirchnerismo: "Hemos construido esta Argentina de mayores derechos, desendeudada como nunca nadie antes lo había hecho. Dejamos esta Argentina con 119 nietos recuperados, con el ejemplo al mundo de que no hay impunidad y que no necesitamos ningún tribunal extranjero para hacernos cargo de nuestra historia y nuestra miseria, único caso en el mundo".

"Podemos mirar a los ojos a los trabajadores porque nunca los traicionamos y porque tuvieron paritarias libres. Miramos a los científicos que volvieron y los que se quedaron porque les hemos reconocidos sus derechos. A la prensa porque que nunca tuvo la libertad que tuvo durante nuestro gobierno hasta para difamar algunos calumniar otros, y también muchos decir lo que piensan", sostuvo.

"También ellos tienen una enorme responsabilidad: les pido que también actúen de la misma manera a partir de ahora. Tienen la responsabilidad ante la sociedad de actuar de la misma manera", agregó.

Y siguió: "Podemos mirar a los ojos de comerciantes, empresarios y productores que estaban fundidos en el 2003 o que no existían y que hoy tienen empresa y comercio. Tienen que saber también que el mundo que viene es un mundo difícil, porque se cayeron los precios internacionales, porque van a tener que competir, porque tal vez algunos que se quejaban de la administración del comercio, entiendan ahora que se necesita administrar el comercio y el tipo de cambio, sino el crecimiento, la certeza y la previsibilidad económica y jurídica se hacen imposibles".

"También podemos mirar o escuchar por ahí el aleteo de los buitres. Pero estoy convencida de que hay una conciencia nacional, de que el desendeudamiento y la necesidad de tener autonomía no es una cuestión ideológica", agregó Cristina.

Como cierre, la mandataria saliente visiblemente emocionada destacó: "Solo le pido a Dios que quienes nos sucedan, dentro de 4 años puedan decirle cosas así a una plaza como esta, y que también puedan mirar a los argentinos a los ojos".

"Y decirles mis queridos compatriotas, que cada uno de ustedes tiene un dirigente adentro y que cuando sientan que aquellos en los que confiaron y depositaron su voto, los traicionaron, tomen su bandera y sepan que son los constructores de sus vidas. Esto es lo más grande que le he dado al pueblo argentino: el empoderamiento de todos sus derechos, gracias por tanta alegría y amor, los quiero y los llevo en el corazón, sepan que siempre voy a estar junto a ustedes", concluyó Cristina.

A las 20.40, Cristina cerró su discurso, le agradeció a la militancia por "la presencia en todos estos años", mientras sonaba una canción de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y tronaban los fuegos artificiales que iluminaban toda la Plaza de Mayo.

Mientras, por Defensa, Perú, Bolívar y otras calles adyacentes, se desconcentraban con un grito que conjugaba la nostalgia con la esperanza: "A volver/ A volver/ Vamos a Volver/".



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