Sábado, 25 de Septiembre de 2021

Pérez Esquivel encabezó una inspección en el penal de Olmos, con duras críticas

El Premio Nobel de la Paz y titular de la Comisión Provincial por la Memoria ingresó a la unidad penitenciaria con parte de su equipo en el organismo y constataron las míseras condiciones de detención en el lugar. Nueva denuncia contra el sistema carcelario de la provincia.

19-08-2015



En el marco de los controles a las unidades penitenciarias que lleva adelante la Comisión Provincial de la Memoria, el organismo presidido por Adolfo Pérez Esquivel -que participó de la incursión- inspeccionó la Unidad 1 de Olmos. "Todas las cárceles son depósitos humanos, de ahí nadie puede salir rehabilitado, tiene que hacer un gran esfuerzo para superar ese encierro", analizó el Premio Nobel de la Paz argentino.

"Hay gente que permanece aislada durante meses, sin salidas aunque sea al patio a ver el sol o de poder pensar en otras cosas para la vida", reflexionó, quien precisó que constataron varias vulneraciones durante el recorrido junto a otras autoridades de la CPM, como Elisa Carca, vicepresidenta, Roberto Cipriano García, secretario general, y Sandra Raggio, directora general.

Este cuadro de situación denunciado agrava "las condiciones de detención y atenta contra la integridad y la dignidad de las cerca de 2.500 personas allí alojadas", advirtió el especialista.

Entre otras cosas, cuando llegaron a ese penal, encontraron una serie de carencias como falta de luz y agua, porque la red hídrica funciona como bomba eléctrica, además de las denuncias recibidas en entrevistas con varios de los reclusos. Allí no sólo ingresan los casos de tortura y malos tratos más comunes, sino otras prácticas de la misma índole: traslados constantes, hacinamiento y sobrepoblación, padecimiento de hambre, aislamiento por 24 horas en días consecutivos durante meses, golpizas, falta de acceso a la educación y el trabajo, un serio déficit en la atención médica y malas condiciones edilicias que, por caso, incluyen frecuentes cortes de luz y agua, frío extremo sin calefacción apropiada, humedad, olores nauseabundos, basural a cielo abierto o roedores.

El Servicio Penitenciario Bonaerense (SPM) no provee a los detenidos de los elementos necesarios para una higiene estándar ni tampoco alimentos, sigue el cuestionamiento del órgano bonaerense.

Pérez Esquivel, además, recorrió las denominadas leoneras o lugares transitorios, es decir, pabellones de aislamiento o separación de convivencia, de admisión, área de sanidad y depósitos de alimentos que -según comprobaron los investigadores- no reúnen ni las más elementales condiciones de habitabilidad, sin sanitarios ni agua, por ejemplo.

"En esto tienen mucha responsabilidad los jueces que no hacen un seguimiento de la gente que ellos mandan a las cárceles, y que podrían ayudar en mejorar la situación de encierro. Lo otro que uno ve es cómo todo se va deteriorando. Por ejemplo, Olmos está totalmente colapsada; la superpoblación genera mayores dificultades al encierro que ya sufren; o sea que a sus penas se les agrega el desafío de las condiciones de encierro", afirmó.

"Aquí hay un deterioro del sistema carcelario y eso tiene que modificarse estructuralmente con políticas que definitivamente democraticen estos lugares", manifestó.
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