Viernes, 23 de Octubre de 2020

Complicado, Cariglino quiere lazos con Macri y Scioli pero le dan la espalda

El Intendente, Jesús Cariglino, no fue el más votado del último domingo, no cuenta con candidatos competitivos en lo alto de su boleta y, para colmo, pierde votos ante un postulante como Leonardo Nardini, de buena imagen y con pista por caminar. La única que le queda es virar hacia otras opciones. Su margen de maniobra, no obstante, es limitado.

12-08-2015



Jesús Cariglino fue uno de los intendentes que salió perjudicado por el resultado del último domingo, porque, por primera vez en la historia, no fue el más votado sino que cayó ante la propuesta del Frente para la Victoria, donde encabeza el joven titular de la ANSeS local y dirigente con creciente llegada a vastos sectores, Leonardo Nardini. Y eso encendió importantes luces de alerta en su sector: está a cuatro puntos de diferencia del primero y esa distancia tiene que acortar para octubre, si busca su sexto triunfo consecutivo.

Cariglino gobierna Malvinas Argentinas desde su primera elección, en 1995.

Como pasa en otros lugares del Gran Buenos Aires, hay síntomas de desgaste en parte de su población, sumados a problemas concretos de gestión como el atraso histórico en la llegada de los servicios básicos (asfalto, cloacas o agua corriente), el deficiente sistema de salud que funciona de manera privada encubiertamente o el escándalo por el proyecto del veraz reciente, que saltó en medio de la campaña.

Y a esto hay que anexar, como si fuera poco, otro ingrediente decisivo: la falta de una boleta realmente competitiva mirando a los comicios de octubre. Por lo menos considerando que Sergio Massa, precandidato presidencial de UNA, no llegará con perspectivas auspiciantes y rezagado en la carrera por la Casa Rosada, casi monopolizada por Daniel Scioli y Mauricio Macri.

Según los últimos trascendidos, el jefe comunal comenzó a tender puentes con los operadores de Macri y Scioli para buscar un resquicio y colgarse a alguno de estos dos, aprovechando su performance. Pero recibió la negativa de ambos postulantes y eso indudablemente compromete su futuro político mirando a la sucesión local.

Ese es el objetivo: acercarse a las huestes tanto de Scioli como Macri. Aunque haya recibido la bajada de pulgar de los dos.

Es entendible. El Gobernador bonaerense viene de ganar el distrito con comodidad y tiene en Nardini un aspirante que asegura votos y, a diferencia de Cariglino, no tiene techo ni imagen negativa sino -por el contrario- un largo trecho por recorrer; Macri, en tanto, sigue con la sangre en el ojo por el zigzagueo del alcalde en junio cuando, luego de estrechar lazos con el PRO, pegó el volantazo a último momento y retomó su vínculo con Massa horas antes del cierre de listas, el 20 de junio.

"Los analistas políticos respecto de la pérdida de apoyo, tanto de los vecinos como de los dirigentes políticos, refieren al fracaso de Cariglino en su postulación a la Gobernación de la provincia, la carencia de ideología transformada en coqueteos constantes con diferentes fuerzas políticas (en tan sólo 20 días se pasó del massismo al macrismo y del macrismo al massismo) y la presencia en la arena política de Leonardo Nardini, un joven dirigente que con propuestas reales y viables se acerca al vecino para resolver los problemas diarios y de largo plazo", analizaron sus rivales en las últimas horas.

Estas mismas fuentes hablan de un "recambio generacional que se plantea en el Conurbano" y del que Cariglino, ciertamente, no sería inmune.
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