Martes, 2 de Marzo de 2021

Federico González: "Macri es una variante más sutil del "síganme, no los voy a defraudar""

El director de González y Valladares, Federico González, habló de la situación que vive Mauricio Macri camino a las elecciones luego del ajustado triunfo porteño. Y tuvo definiciones terminantes. También analizó los casos de Sergio Massa y Daniel Scioli. El rol de los sondeos. Su relación con los medios de comunicación y los intereses que hay detrás. Todo, en diálogo con Buenos Aires 2punto0 Formato Radio.

20-07-2015



"Yo creo que hay que atender las sutilezas. Claramente si hubo triunfo ayer, fue un triunfo gris, porque no fue acorde a lo esperado. Se esperaba la gran algarabía, que no ocurrió. Punto dos: hay beneficios secundarios de un fracaso. Traducido al lenguaje coloquial: no hay mal que por bien no venga. Cuando yo lo escuché a Macri, me pareció que todo el país lo estaba escuchando, lo puso ahí, y no es lo mismo ahora que hace 15 días. Hay una gran diferencia, ahora estamos mucho más cerca de las PASO, y va a quedar el eco de ese recurso y a veces el que tiene la última palabra, tiene las de ganar", arrancó.

"Respecto al contenido, yo tengo mis reservas. Me parece que Macri, si uno lo compara con lo que era hace 10 años, me parece que ha evolucionado. Ahora es como una especie de neo-pastor evangelista político, que es lo mejor que le salió. Encontró su mejor costado dentro de sus posibilidades. Yo creo que eso a la gente le llega", comentó el experto.

"Es una variante más sutil del "Síganme que no los voy a defraudar" de Menem. Desde el punto de visto en cómo llega, tiene efectos. Lo que expresó claramente es el cambio de estilo, esa no confrontación, está como más allá del bien y del mal en lo que dicen", apuntó el director de González y Valladares, Federico González.

"Yo no sé si la gente se da cuenta de eso o le da la importancia que nosotros le damos a los temas que mencionó Macri. A mí me parece que acá Macri se parece más a Massa, con esto de la ancha avenida del medio, del cambio justo. Debemos tomar como hipótesis de trabajo, seriamente, que cuando decimos que la gente quiere un cambio y está harta del kirchnerismo, es que está harta de algunas caras, ciertos modos, del relato y la inflación. Yo no sé si está harta de que estatizaron YPF o Aerolíneas. Por ahí a la gente le molesta los modos y no el fondo de lo que significa YPF, por ejemplo. Y hasta te diría, al final ¿qué hizo Macri? Dijo lo que la gente quiere escuchar", manifestó.

"Ojo que lo que nosotros vemos no es necesariamente lo que percibe el ciudadano", redondeó.

"Esto a Massa le viene como anillo al dedo y también el fracaso de los encuestadores. Acá se han complotado el establishment del círculo rojo y los encuestadores que la juegan de militantes sutiles y terminan sentenciando cosas que, para mí, desde su distancia profesional no deberían sentenciar. La polarización, para mí, es un verso puro y los encuestadores han contribuido mucho y yo siempre que puedo, los critico", analizó, en diálogo con Buenos Aires 2punto0 Formato Radio.

"Por un lado, está el mundo de la encuesta propiamente dicho. Pero respecto del uso, también hay un actor distinto: justamente la palabra medio. Están los intereses de la campaña y también los intereses de los medios. Esto da rating, es un clásico en sí mismo. Entonces los medios nos usan a nosotros, los encuestadores, porque no somos carmelitas descalzas. Los medios nos usan y nos azuzan y nos dan con un caño. Somos los peores pero después nos están llamando para ver qué pasa en las PASO", reprochó.

Aunque, por último, también abordó algunos de los fantasmas que enfrentará Daniel Scioli, precandidato único del Frente para la Victoria. "Yo creo que Scioli, en un sentido, es un usufructuario del no triunfo exultante del macrismo. Ahora, también lo de que puede ganar en primera vuelta, a mí me parece que no hay evidencias. Y yo creo que Scioli tiene su propio infierno. Ojo que la economía no anda bien, como parece, que el dólar, ojo que todos los días hay algún problema del Gobierno que vuelve a retrotraer a la ciudadanía al 2012, cuando salió a la calle para ponerle un punto final a la Cristina eterna. Históricamente, Scioli siempre se las lleva de arriba. Y yo no sé si siempre se las va a llevar de arriba", explicó.
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