Martes, 1 de Diciembre de 2020

Hurlingham: Dime con quién andas y te diré quién eres

Una carta de salutación por el día del trabajador enviada a los empleados municipales por el concejal del FpV Juan Zabaleta despertó la ira del gobierno municipal que encabeza Luis Acuña. Según denunciaron los propios trabajadores, fueron "apretados" por la Secretaria Privada, Verónica Pérez, quien los habría instado a firmar un repudio.

16-05-2015


Por Silvana Varela

Si algo ha quedado en claro en los últimos años acerca de Luis Acuña y su manera de conducir los destinos de Hurlingham es que no existen miramientos ni límites a la hora de atacar adversarios. Lo ha demostrado con actitudes repudiables como por ejemplo la clausura sin sentido de un colegio que estaba en plena construcción, sólo porque esa obra provino de la gestión de Juan Zabaleta, el concejal del FpV que lo enfrentó electoralmente en 2013 y que podría convertirse en el próximo Intendente de Hurlingham si se cumplen los pronósticos de todos los encuestadores que han medido el distrito.

Esta vez, la furia la desató una carta que Zabaleta hizo llegar a los empleados municipales con motivo de conmemorarse el 1 de mayo el día del Trabajador.

La carta decía: "Querido compañero trabajador municipal, en ocasión de conmemorarse un nuevo 1° de Mayo, Día del Trabajador, es que me permito dirigir un mensaje a cada compañero municipal de Hurlingham".
"En nuestro país, desde los tiempos de Perón y Evita, esta jornada tiene carácter festivo para los derechos adquiridos, y también reflexión, por el alto grado de conciencia de nuestra masa trabajadora que es protagonista y construye el futuro de nuestra Patria" agrega el texto.
"Estos últimos años, con Néstor y Cristina Kirchner, fueron profundas transformaciones para nuestro país y los trabajadores recuperamos muchas de las conquistas sociales que nos había arrebatado".
"Alguna vez, les dije a los trabajadores de nuestro municipio que estaba seguro de que había una asignatura pendiente en materia de derechos laborales: la de los trabajadores municipales" sigue.
"En aquel momento me comprometí a presentar un proyecto para crear una comisión paritaria, para los trabajadores municipales de Hurlingham. Cumplimos, pero lamentablemente ese proyecto presentado por el Frente para la Victoria no fue tratado aun, por decisión de los concejales oficialistas" agrega.
Y sostiene que "Sin embargo, nuestra fuerza política de la Provincia realizó recientes modificaciones a la legislación que regula el empleo público municipal, y nos permite augurar un futuro de más derechos y mejores condiciones de trabajo, a partir de las discusiones paritarias que se abrirán en cada municipio".
"En todo este tiempo, me reuní muchas veces con cientos de trabajadores municipales de todos los sectores de trabajo. La mayor parte de las veces en secreto, porque hay muchos compañeros con miedo. Muchos de los que me tratan afectuosamente en privado, me dicen que no afloje y me agradecen lo que hacemos por los vecinos, son los mismos que tienen miedo de saludarme en público por temor a perder el empleo".
"En esas reuniones me cuentan que las presiones que reciben, las cosas a las que son obligados y también lo gracioso que resulta que los mismos dirigentes políticos que hablan de derogar el impuesto a las ganancias paguen salarios que ni se arriman al mínimo no imponible".
"A cada uno le digo que no se preocupe y que no se deje ganar por el miedo. Lo importante es que cada trabajador sepa que le propongo un plan de carrera; que mis sueño es que las familias tengan estabilidad y no la precariedad de vivir eternamente en una planta transitoria o con un contrato. Que tengamos incentivos por cumplimiento de objetivos y que podamos recomponer los salarios según la evaluación de las finanzas municipales, como hizo Cristina con las jubilaciones" expresó Zabaleta en la misiva.

La carta desató la ira del gobierno municipal y según trascendió, habría sido la propia "Directora General de Coordinación de la Secretaría Privada", Verónica Pérez, la encargada de hacer firmar una carta de "repudio" a la carta enviada por Zabaleta.
Según lo relatado por un trabajador que pide preservar su identidad por miedo a las represalias, "Verónica nos hizo firmar una carta de repudio a la carta que mandó Zabaleta y si nos negábamos, nos amenazaban con que nos íbamos a quedar sin trabajo. La mayoría no quería firmar pero muchos tuvimos que hacerlo porque no podemos darnos el lujo de perder el empleo".
Evidentemente los métodos patoteriles a los que recurre Acuña habitualmente (como el de amenazar de muerte a periodistas que denuncian cuestiones que le son molestas), se contagia también entre sus funcionarios. Al menos, a aquellos con los que mantiene un estrecho vínculo como su secretaria Privada. Dime con quién andas, y te diré quién eres.



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