Domingo, 1 de Agosto de 2021

Marcha por los nenes fallecidos en un taller de Flores

Distintos sectores harán una movilización para exigir cambios en las condiciones de trabajo dentro de los talleres textiles, tanto donde hay mano de obra esclava pero también aquellos con condiciones de trabajo y jornadas laborales precarias. "El único que lo puede hacer es una política que provenga del Estado", analizó el dirigente Itaí Hagman, en diálogo con Buenos Aires 2punto0 Formato Radio.

14-05-2015



Este jueves, distintas agrupaciones, dirigentes políticos y sectores harán una marcha para pedir justicia y cambios de política por la situación de los talleres en la Ciudad de Buenos Aires, a casi tres semanas del hecho fatal en Flores, donde murieron dos chicos. Por eso, la manifestación comenzará en ese mismo lugar, en Páez y Terrada, y de ahí partirán a Viale y Espinoza, donde sucedió un incendio y perdieron la vida seis personas hace cinco años.

En diálogo con Buenos Aires 2punto0 Formato Radio, el dirigente Itaí Hagman lamentó que convocatorias como esta no tengan el mismo grado de difusión y acompañamiento que otras, como pasó el 18 de febrero, con la manifestación por la muerte de Alberto Nisman. "Claramente esta problemática no ha tenido una campaña de instalación como la tuvo la de Nisman", indicó.

"Cuando mueren dos chicos, es una situación que no se puede ocultar", agregó.

"Es un tema complejo, porque está la complicidad del Estado, en ausencia o complicidad directa, pero después también están las grandes marcas. No todos los talleres son esclavos. Acá hay un problema de que no es solamente que los talleres son clandestinos, sino que no hace falta una política pública para convertir lo que hoy es un trabajo absolutamente indigno en lugares dignos de trabajo", manifestó.

"Acá no es solamente la falta de control por parte del Ministerio de Trabajo, hay que hablar de las empresas, las marcas de ropa, que sobreexplotan a familias que hacen la ropa a un precio ridículo cuando después las venden a un precio también ridículo, cuando uno las va a comprar a algún Shopping o a alguna casa en alguna avenida de la Ciudad de Buenos Aires", agregó.

"Atraviesa a todo el circuito económico que hablábamos recién", continuó.

"Creo que el problema no pasa por cerrar los talleres, digamos. De hecho, en esta movilización que va a haber hoy, que se generó a partir de un espacio que se empezó a reunir con muchas organizaciones, y también de la comunidad boliviana, porque esta marcha no es sólo de los que nos movilizamos, sino de los propios trabajadores de los talleres textiles. Lo que plantean no es que se cierren todos los talleres, porque la consecuencia sería que se queden sin trabajo, sino cómo convertir talleres que funcionan con condiciones absolutamente indignas, en algunos casos con mano de obra esclava y en otros con condiciones de trabajo precarias, cómo convertir eso en un trabajo digno", fundamentó.

"Y eso el único que lo puede hacer es una política que provenga del Estado. Porque el propio circuito económico, dominado por las grandes marcas de ropa y las ferias, no va a transformar las condiciones de trabajo de los talleres textiles. Entonces el Estado tiene que regular, intervenir, plantear otra forma y otras condiciones para realizar el trabajo en los talleres textiles y establecer alguna otra forma en ese mercado para que los talleres dejen de sufrir las condiciones de trabajo que imponen las grandes marcas, yo creo que pasa por ese lado", afirmó.
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