Sábado, 18 de Septiembre de 2021

Massa abandonó la avenida y se paró en la vereda de la derecha

Con un acto que pretendió mostrar convocatoria en el estadio de Vélez, Sergio Massa relanzó su candidatura presidencial y eligió un discurso opositor. Hubo críticas para el oficialismo, para Macri y para la justicia. También una larga lista de promesas.

01-05-2015



Aunque desde que comenzó su derrotero hacia la candidatura presidencial el ahora Diputado del Frente Renovador había elegido transitar por "el medio", su relanzamiento dejó algo en claro: va por los votos de la oposición. Sin embargo, apeló al concepto de "la ancha avenida del medio". "Quiero convocar a todos a construir la Argentina del cambio justo", dijo, pero el resto del discurso tuvo poco de "medio".
Con frases cargadas de títulos fuertes (más declamativos que con contenido), en un discurso corto y sin demasiadas precisiones, Massa buscó pegarle al oficialismo y pelear el segmento que hoy parece acompañar a Mauricio Macri.
"Les voy a contar un secreto, un secreto que quiero que se escuche en cada rincón de la patria. Voy a ser presidente de la Nación. Porque me rebela tanta injusticia", gritó el ex intendente de Tigre como si fuera una estrella.
"No me resigno a vivir en un país donde el delincuente tenga más derecho que la víctima. Porque me rebela tanta pobreza porque producimos alimentos para 400 millones y no podemos resolver el problema del hambre. Me rebela, me da asco la corrupción. Los voy a meter presos. Yo no les tengo miedo", continuó. Y sentenció: "La Argentina que viene es la del Estado eficiente. Voy a barrer a los ñoquis de La Cámpora que viven del Estado".
Todas frases, claro está, que señalan la paja en el ojo ajeno. De los casos de corrupción de dirigentes propios (caso Luis Acuña, por ejemplo), nunca pronunció ni media palabra.
Además, apeló al manual del "discurso a la carta" y prometió: "los trabajadores no van a pagar más impuesto a las Ganancias"; "no habrá retenciones a las economías regionales"; "bajar la inflación"; "acabar con la pobreza" y "cadena perpetua contra narcotraficantes y violadores", entre otras cosas.
Probablemente, como el tiempo en materia de discursos televisados es tirano, no aclaró cómo hará efectivas tales promesas.
Además se diferenció de Daniel Scioli a quien calificó prácticamente de títere al llamarlo "lorito servil" de Cristina Kirchner, y comparó a Mauricio Macri con el ex presidente Fernando de la Rua, y hasta tuvo duras palabras contra el ex miembro de la Corte, Eugenio Zaffaroni.
"Nos quieren decir que está todo bien y nos ponen un candidato que cuál servil lorito dice lo que le dictan de la Rosada. Nos quieren convencer de que la otra vereda es la del pasado. Volver al helicóptero, a los fracasos, porque no hay acuerdo de gobernabilidad, sino amontonamiento de dirigentes", aseguró. Frase que también suena extraña cuando hace apenas pocos días que desde el Frente Renovador hacían esfuerzos denodados para que Macri aceptara una "gran PASO opositora" que lo incluyera a Massa.
A la hora de hablar del futuro, habló de la "Argentina del futuro", con especial énfasis en la seguridad. "Basta de puerta giratoria en la Argentina. Basta de que los delincuentes entren y salgan. Blindemos nuestra frontera. No tengamos miedo de derribar en el espacio aéreo a los que vienen a matar a nuestros chicos", dijo.
En tren de promesas, habló de reformar el Impuesto a las Ganancias y los gravámenes a sectores productivos; de que la Asignación Universal se otorgue por ley con aumentos cada seis meses; de no permitir que vuelvan a las AFJP, "pero tampoco que a los jubilados los desangren todos los días con la inflación". Y agregó: "A quienes cobran planes sociales les vamos a sacar del medio a los punteros que los obligan a ir a los actos. Voy a barrer a los ñoquis de La Cámpora".
La convocatoria al estadio Amalfitani era para las 17 horas, pero varios militantes comenzaron a llegar desde el mediodía y la espera se amenizó con shows musicales.
El otro detalle que se cuidó en la imagen fue que no se registraran "ausencias". Así, entre las filas de los Intendentes, legisladores y funcionarios del FR, estuvieron también Jesús Cariglino y Darío Giustozzi, quien aunque con gesto adusto, no esquivó la foto.
"Les ganamos en las urnas a los que se creían los dueños de la voluntad de la gente. Queremos ser el puente al siglo XXI. Queremos poner el país en la senda del futuro y el desarrollo", dijo también, tratando de recuperar el entusiasmo de sus militantes y transmitir la idea de que aun está en carrera.
Para cerrar, convocó a "a peronistas, radicales, socialistas, a militantes de partidos provinciales" a que por una vez "nos saquemos las camisetas de los partidos y nos pongamos la celeste y blanca".
"Quiero pedirles a cada uno de ustedes que abran los brazos y decirles que la Argentina que viene la hacemos entre todos", concluyó.

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