Viernes, 14 de Mayo de 2021

Massa hizo su encuentro en San Martín y no definió nada: dilató todo otra vez

El precandidato presidencial juntó a sus principales dirigentes y militancia en el distrito. Oficializó el comando especial que evaluará las candidaturas bonaerenses, aunque no haya nada decidido. Y eligió la confrontación con Daniel Scioli y Mauricio Macri como remedio para su caída en los sondeos. La única buena: recuperó parte de la iniciativa política perdida.

30-03-2015



El líder del Frente Renovador, Sergio Massa, encabezó su ansiado encuentro en el Club Alemán de San Martín, corazón de la Primera Sección Electoral que eligió para poner orden en la interna provincial -donde hay todavía no menos de cinco candidatos para la Gobernación- pero también relanzar su figura, alicaída tras los movimientos de las últimas semanas.

Es que el ex Intendente de Tigre registra una serie de datos negativos desde mediados del año pasado. No sumó más dirigentes de importancia, su imagen empezó a estancarse en los sondeos y, a principios de año, cayó en ambos rubros: varios de sus hombres pegaron el portazo para acercarse a las filas del PRO, con un Mauricio Macri que, a su vez, creció en las mediciones y arrebató una parte de su electorado.

Mientras el escenario sigue polarizado entre el Frente para la Victoria, donde sobresale Daniel Scioli, y el Jefe de Gobierno porteño, el diputado nacional no la pasa bien.

La reunión sirvió para oficializar el "Comando Provincia de Buenos Aires. Massa Presidente" que, en teoría, definirá las candidaturas. Si ahora hay cinco anotados para competir por un mismo lugar en las primarias, la idea es que las listas finales sean preferentemente dos o tres como mucho en agosto de este año y, para eso, hará falta un meticuloso trabajo interno.

Massa tuvo que recular: días atrás anunciaba que el convite definiría la interna y acotaría la cantidad de postulantes, pero finalmente, quizá por temor a perder nuevos nombres propios, dilató cualquier pronunciación. Justamente, entre los potenciales aspirantes, uno de los que amaga con irse es Jesús Cariglino, Intendente de Malvinas Argentinas.

Cariglino tuvo una discusión en uno de los encuentros previos a la cita del último sábado. Talvez el tigrense haya entendido el cuadro de situación de su propio espacio.

Por ahora, parece que frenó la sangría y recuperó parte del terreno político, tomando nuevamente la iniciativa. Pero también entiende que si no repunta en las encuestas, que eran su principal ariete de campaña hasta la primera mitad del año pasado, no tendrá manera de mantener a tamaña estructura y afrontará el alejamiento de otros nombres propios.

A todo esto, el foco de su estrategia está prácticamente monopolizado por la Provincia de Buenos Aires. El epicentro de sus decisiones es la plaza electoral más grande, cosa no menor, pero ésta -a fin de cuentas- representa sólo el 38 por ciento del padrón electoral: en el resto del país, el ex Jefe de Gabinete no despega y ese es otro dato alarmante.

Uno de sus intendentes, Gabriel Katopodis (San Martín), trató de minimizar y zanjar esa limitación. "Sergio Massa está fuerte en la Provincia de Buenos Aires y en Argentina. También en la medida que esté fuerte en el Conurbano bonaerense, será muy competitivo a nivel nacional", explicó el alcalde que el último sábado hizo de local.

Su apuesta discursiva, de momento, es diferenciarse tanto del Frente para la Victoria como el flamante armado UCR-PRO. "No soy el heredero del Estado y el poder, ni de una fortuna. Soy un hijo de la clase media laburante y de la democracia", lanzó el otro día, en dardo para Daniel Scioli y Macri, sus dos principales rivales.

Más que eso, el plenario no dejó. Salvo por el dato positivo de que no hubo grandes ausencias, a excepción de Baldomero Álvarez de Olivera, ex Intendente de Avellaneda y actual senador provincial, y José Ignacio De Mendiguren, ex titular de la Unión Industrial Argentina (UIA) y diputado nacional del massismo, aparentemente distanciado en los últimos meses.
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