Viernes, 10 de Abril de 2020

Polémica por las Taser de Macri: "Es una suerte de picana moderna"

El candidato a legislador de Camino Popular, Itaí Hagman, arremetió contra la idea del Gobierno porteño, que propone la incorporación de esas pistolas eléctricas a la Policía Metropolitana, cuestionadas por Naciones Unidas. "Es un retroceso que se le dé a la Policía este tipo de herramientas", criticó, en entrevista con Buenos Aires 2punto0 Formato Radio.

19-03-2015



En los últimos días, políticos de distintos espacios y agrupaciones de derechos humanos repudiaron no sólo la posición del Gobierno porteño, que adquirió las pistolas eléctricas Taser para la Policía Metropolitana, sino el fallo positivo del Superior Tribunal de Justicia, la máxima instancia judicial en Capital Federal. Uno de ellos fue el candidato a legislador local, Itaí Hagman, quien explicó que esta "herramienta moderna es una pistola que genera carga eléctrica y que se ha implementado en algunos países del mundo", como Estados Unidos.

El argumento de sus defensores es que esto sería favorable porque "en vez de utilizar un arma letal, con esta pistola se puede reducir a un delincuente sin utilizar un arma de fuego, este es el concepto", especificó el dirigente.

"La experiencia demuestra que no es tan así y las propias Naciones Unidas ha repudiado el uso de este arma. Y Amnistía Internacional ha hecho denuncias", acotó en diálogo con Buenos Aires 2punto0 Formato Radio.

"Hay más de 500 muertos como consecuencia de estas pistolas", ejemplificó Itaí y precisó que su uso está prohibido por las Naciones Unidas, que las tienen catalogas como instrumento de tortura. También comentó que estas armas constituyen "una suerte de picana moderna, es un instrumento de tortura en manos de una fuerza de seguridad para utilizarlo en la vía pública".

Y agregó que "la trayectoria (de la Metropolitana) también es alarmante", dada su intervención en algunos casos recordados. "Fue utilizada con una lógica sumamente represiva en conflictos sociales, es decir, es una Policía que ya ha dado muestras de sobra de su actitud violenta frente a conflictos sociales, y esta herramienta es darle una licencia para que continúe con esa línea", fustigó.

"Está también el problema de la condición de salud de la persona que recibe la descarga. Y lógicamente un policía, frente a un eventual delincuente o protesta social, claramente no le va a preguntar a la persona si tiene un problema cardíaco, por ejemplo. Ese planteo es en abstracto y realmente no tiene ningún sentido. Se relativiza la idea de que no es letal", comentó.

"Y aunque no fuera letal, también cabe preguntarse si es correcto que la Policía tenga una licencia cotidiana para andar torturando a delincuentes o personas que están en conflictos sociales", continuó.

"Es un retroceso que se le dé a la Policía este tipo de herramientas. Yo creo que ya está recontra demostrado que el problema de la seguridad no tiene que ver con las condiciones de la Policía en términos represivos, es decir, ya se ha demostrado que no pasa por ahí, que no pasa por ese problema sino por otros tipos de problemas", manifestó Hagman.

"Y aparte que conociendo el comportamiento de la Policía, con todos los casos de gatillo fácil, y abusos con los pibes de clases bajas, no es muy difícil imaginarse cuál va a ser la utilización de este tipo de armas", concluyó.
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