Miércoles, 21 de Agosto de 2019

Un hombre de 82 años unió Las Toninas con Tres Lomas en bicicleta

Tras 26 días de aventura, con su bici, casco, chaleco, una manta y su Nokia 1100, Pedro Maldonado regresó pedaleando este martes 30 de julio a Las Toninas en donde fue recibido por sus familiares, amigos.

31-07-2019



(InfoGEI) Pedro Maldonado a sus 82 años recorrió 2 mil kilómetros en bicicleta cumpliendo el sueño de volver a ver su pueblo natal, Tres Lomas, luego de 70 años.

Tras 26 días de aventura, con su bici, casco, chaleco, una manta y su Nokia 1100, Pedro regresó pedaleando este martes 30 de julio a Las Toninas en donde fue recibido por sus familiares, amigos y toda una comunidad que lo quiere, respeta y admira. "Yo no quiero ser famoso, soy uno más del pueblo", dice humildemente, aunque su hazaña se haya hecho viral en las redes sociales y en el mundo rutero de dos ruedas.

"A pesar de mi vejez con 82 años me encuentro muy bien física y mentalmente. Estoy muy contento y emocionado de haber podido cumplir mi sueño. Tuve la desgracia de perder hace un año a mi compañera de toda la vida y eso me dejó muy mal. Necesitaba despejar un poco la mente y también quería demostrarles a mis hijos y mis nietos que la que manda es la cabeza, que con voluntad se puede lograr cualquier cosa, en cualquier momento", dice con sabiduría en diálogo con Entrelíneas.

Al finalizar el verano Pedro se propuso una meta y comenzó a planificar su travesía. Les dijo a sus cuatro hijos que quería visitar, luego de 70 años, su pueblo natal "Tres Lomas", ubicado al oeste de la provincia de Buenos Aires, casi en el límite con La Pampa. Sus hijos le prometieron llevarlo, pero Pedro les comunicó que se iría solo y en bicicleta.

Los meses fueron pasando y a pesar de la incredulidad de sus hijos, el hombre vendió un caminador elíptico que tenía y se compró una bicicleta pesada pero con cambios, luego un casco, chaleco refractario y una campera. La preocupación de sus hijos aumentó cuando se dieron cuenta que Pedro hablaba en serio e intentaron convencerlo que emprendiera su aventura llegando la primavera "Ni loco salgo a la ruta a pedalear con el calor", respondió el hombre mientras comenzó a entrenar con su bicicleta dando 10 vueltas todos los días a la rotonda de Las Toninas.

Mientras el Servicio Meteorológico Nacional alertaba sobre la ola de frio en todo el país con posibilidad de nevadas en la Costa Atlántica, el 4 de julio uno de sus hijos que vive en San Clemente y trabaja en Covelia, envió a sus hermanos el siguiente mensaje: "Esta madrugada, a las 5:30 de la mañana cruce en la ruta a un hombre mayor en bicicleta, con casco y chaleco en medio de la helada y me pareció que era papá. No me atiende. Por favor fíjense".

De inmediato otro de sus hijos logró comunicarse con el testarudo y tenaz abuelo y confirmaron lo que temían, Maldonado se encontraba en General Conesa y a las 18.00 de aquel primer día ya había llegado a Dolores. "Nosotros pensamos que no lo haría, que a lo sumo llegaría a San Clemente y desistiría", dice ahora riendo una de sus hijas. A partir de ese momento sus hijos comenzaron a turnarse para llamarlo cada 3 horas tal como lo solicitó Pedro y así lo hicieron hasta su regreso.

En el camino, Maldonado fue recorriendo decenas de pueblos cambiando la ruta preestablecida, haciéndose de amigos que le brindaron albergue en sus casas para que descansara y se protegiera del frio, pero antes del amanecer tomaba su bicicleta y volvía a rodar hasta que llegó a su destino.

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