Sábado, 15 de Diciembre de 2018

31 de Mayo, día mundial sin tabaco

No fumar o abandonar el hábito una vez adquirido evita muertes. En territorio bonaerense hay 31 hospitales que ofrecen servicio de cesación tabáquica.

31-05-2018



(InfoGEI) El ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires advirtió que las causas más frecuentes de mortalidad por tabaquismo en nuestro país son las enfermedades cardiovasculares, que cada año provocan casi 11.000 decesos por patologías del corazón y otras 2.700 muertes por accidente cerebro vascular (ACV), cifras que superan ampliamente las muertes que el hábito de fumar provoca por cáncer de pulmón.

No fumar o abandonar el hábito una vez adquirido evita muertes. Para orientar y tratar a las personas que desean dejar de fumar, en territorio bonaerense hay asentados en diferentes regiones sanitarias 31 hospitales que ofrecen gratuitamente el servicio de cesación tabáquica.

Cada 31 de mayo se celebra el "Día Mundial sin Tabaco" con el objeto de visibilizar la lucha contra la tema epidemia del tabaquismo, principal causa de muerte prevenible en todo el mundo. Año a año, la Organización Mundial de la Salud elige un tema específico para informar acerca de los peligros del consumo de tabaco o sus productos derivados. El de este año es "Tabaquismo y enfermedad cardiovascular".

Según los especialistas del Programa Provincial de Control del Tabaco de la cartera a cargo de Andrés Scarsi, además de la nicotina y el monóxido de carbono, otras sustancias tóxicas presentes en el tabaco también afectan la salud cardiovascular.

EL TRATAMIENTO GRATUITO PARA DEJAR DE FUMAR

En la Provincia, el fumador que se esté planteando dejar el cigarrillo puede acudir a la consulta de cesación tabáquica en diferentes establecimientos públicos ya sea por iniciativa propia o derivado por su médico tratante. Una vez en contacto con el equipo de salud, se concretan una o dos entrevistas de evaluación y diagnóstico, en las que se lo interroga sobre sus antecedentes de salud en general, y específicamente se indaga sobre su historia tabáquica.

Mediante cuestionarios y tests se evalúa su grado de dependencia física a la nicotina y su grado de motivación para iniciar un tratamiento o no. Si el paciente aún no está convencido, se trabaja la motivación hasta que esté seguro y decidido de fijar una fecha de comienzo.

Entonces se define el tratamiento específico, que tiene dos componentes: por un lado, la medicación cuya función principal es ayudar a manejar los síntomas que pueden aparecer por abstinencia a la nicotina, y por otro se trabaja la parte conductual a través de un abordaje cognitivo, que tiene como finalidad darle al paciente herramientas que le permitan resolver situaciones problemáticas relacionadas con el consumo de cigarrillos.

Los tratamientos duran tres meses, con controles semanales, y en algunos casos particulares pueden llegar a extenderse un poco más. Es que cada fumador es único y el tratamiento debe adaptarse como un traje a medida de sus necesidades.

En cuanto al tratamiento farmacológico, no es algo que indefectiblemente el paciente deba aceptar. Hay quienes quieren dejar de fumar sin la ayuda de medicación, lo que es tenido en cuenta por el equipo al momento de definir la conducta terapéutica.

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