Martes, 19 de Marzo de 2019

Más de 50.000 usuarios están sin luz en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano

De los 50.760 afectados por cortes de energía, 14.668 usuarios pertenecen a Edenor, mientras que 35.092 son clientes de Edesur, informó el Ente Nacional Regulador de la Electricidad. Culpas compartidas, excusas que remiten a tarifas atrasadas y falta de inversión en la distribución deja un saldo conocido y repetido de usuarios sin energía eléctrica en cuanto sube la temperatura.

29-12-2015


Desde hace años, el calor viene aparejado con corte de suministro de la energía eléctrica. Es un clásico.
Durante el tiempo de bonanza, aquel en que las empresas distribuidoras se llenaron sus bolsillos cobrando tarifa plena y cara, en dólares, sumado a que la paridad del 1 a 1 les permitió que por cada peso obtenido pudieran cambiarlo por 1 dólar y enviarlo a sus países de origen, no hicieron ningún tipo de inversión que mejorara la distribución, viviendo durante toda una década de la infraestructura que les había cedido el Estado.
En ese momento, nadie los obligó a invertir, y a nadie le importó dónde iban a parar los dividendos.
En rigor, durante la década siguiente tampoco nadie los obligó a modificar sus costumbres.
Amparados en la merma de la recaudación porque las tarifas ya no eran planas ni había 1 a 1, se fueron excusando de la poca o nula inversión y la distribución de energía se convirtió en uno de los temas no abordados a tiempo por el gobierno kirchnerista que recién en su último tramo puso énfasis en la generación, pero no logró mejorar la distribución.

El reclamo de una tarifa más "competitiva" que en realidad significa, una tarifa que le genere rentabilidad a empresas que pasaron a manos privadas y como tales, consideran que la prioridad es ganar dinero, no cumplir una función social, viene de la mano del abandono en materia de inversión y cuyas consecuencias suelen ser la falta de energía eléctrica en los hogares.

Tampoco falta quienes recuerdan que una tarifa "barata" y una década donde se privilegió el consumo para mejorar el mercado interno, llevó a que muchos hogares hoy cuenten con mayor cantidad de electrodomésticos y mayor cantidad de aparatos de aire acondicionado.

Sin embargo, el verano llega, una vez más, con cortes de luz, con falta de respuesta de las empresas que administran la red domiciliaria y ahora, con excusas avaladas por el gobierno nacional que a poco de asumir habló de incluso, de realizar "cortes programados" para aliviar la demanda, o sea, para beneficiar a las empresas y eximirlas de realizar su tarea como corresponde.
Tras tres días de calor sostenido, al menos un total de 50.760 usuarios de Edenor y Edesur permanecen sin energía eléctrica en la Ciudad de Buenos Aires y conurbano, según lo que reconoce el propio ENRE.

De este total de afectados por cortes de energía, 14.668 usuarios pertenecen a Edenor, mientras que 35.092 son clientes de Edesur.

La distribuidora Edesur identificó como cortes preventivos a 368 usuarios en el barrio porteño de Retiro y a otros 300 en Monserrat, mientras que en lo que va del día se incrementaron las interrupciones de servicio en los barrios de Mataderos, Caballito, Flores, Villa Devoto, San Nicolás y Balvanera, y en las localidades bonaerenses de Temperley, Glew, Sarandí y Quilmes Oeste, a la vez que no hay cortes por mantenimiento ni obras.

Por su parte, Edenor indicó que no está realizando cortes preventivos, mientras que las interrupciones a sus abonados se registran en Saavedra, de la Ciudad de Buenos Aires, y en las localidades bonaerenses de Ciudadela, Isidro Casanova, Gonzalez Catán, Loma Hermosa (Tres de Febrero), Villa Rosa (Pilar) y Villa Ballester en San Martín.

Esta empresa difundió que también registra cortes de suministro por mantenimiento y obras en Virrey del Pino, partido de La Matanza, con 98 casos; y en Ciudadela con 840 casos.

Y nada dice Edenor, del corte que mantuvo más de 12 horas sin luz a gran parte de Ituzaingó, San Antonio de Padua y Merlo; ni de la fase que apenas dejaba un hilo de luz en alguna lámpara que se encendía y se apagaba cual efecto "poltergeist" y que mantuvo a cientos de hogares con un hilo de luz similar al de una vela y sin la posibilidad de encender ningún artefacto eléctrico que colaborara para paliar los 32 grados centígrados que aun marcaba el termómetro a las 22 horas.
Durante las 12 horas en que duró el inconveniente en la fase que afectó a la zona oeste del conurbano, los teléfonos de Edenor sólo reproducía un pre atendedor que sugería hacer el reclamo "vía internet" o con una aplicación de celular, que parecía casi una ironía dado que cuando alguien reclama es porque precisamente no tiene luz, por ende, muy probablemente tampoco tenga internet que suele estar asociada a un modem que requiere energía eléctrica para funcionar.

Los vecinos de la zona que corresponde a la central Morón detallaron que "jamás atendía un ser humano. Si hubiera tenido una emergencia tampoco había forma de informarla porque sólo nos permitía registrar el número de cliente y hecho eso, Edenor informaba que el reclamo ya había sido realizado y repetía "todos los operadores se encuentran ocupados, llame nuevamente más tarde", parecía una cargada".

La falta de atención y de contacto entre las empresas distribuidoras y los usuarios, es uno de los reclamos más frecuentes pero que a medida que avanzan las "soluciones informáticas", van quedando aun más relegados.



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