Martes, 22 de Enero de 2019

Sin pistas en la fuga de los hermanos Lanatta y Schilacci

Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schilacci se fugaron este domingo de una cárcel de máxima seguridad. Cumplían condena por el triple crimen de la efedrina. Martín Lanatta había intentado involucrar a Aníbal Fernández con la causa durante la campaña electoral, en una entrevista concedida en el penal a Jorge Lanatta. Acusaciones cruzadas por la fuga, en la que no se descartan complicidades del SPB.

28-12-2015



El domingo amaneció con una noticia que sacudió la parsimonia de las redacciones y que conmocionó a gran parte del sector político. Los hermanos Lanatta y Víctor Gabriel Schilacci Bonini, todos condenados por el triple crimen de la efedrina ocurrido en general Rodríguez, se escaparon de la cárcel de máxima seguridad de General Alvear.

Martín Lanatta se había convertido en figura célebre durante 2015 tras la entrevista que diera a Jorge Lanata en el marco de una acusación a Aníbal Fernández, pretendiendo involucrarlo en el caso y utilizado en medio de la campaña electoral en la que Fernández competía por la gobernación bonaerense.

Lo que relatan como reconstrucción de la fuga, que se sabe, salieron por la puerta principal y vestidos con uniformes simulando ser agentes penitenciarios, hasta ese momento los tres internos estaban alojados en el sector sanidad del penal.
La crónica asegura que primero redujeron y maniataron a dos guardias encargados de su custodia; dejaron a los guardias en uno de los baños del sector y a partir de ese momento recorren los distintos pasillos que tiene el penal hasta llegar al exterior, donde roban un auto Fiat 128 Super Europa, que es propiedad de un efectivo.
Ya a bordo del coche, recorren los casi 200 metros que los separan del puesto de guardia 1, donde el guardia vigilante es reducido, amordazado y tomado de rehén y le roban su arma reglamentaria.
El Fiat, con los tres evadidos y el guardia de apellido Dos Santos, se dirigen hasta Villa Belgrano, barrio ubicado a metros de la Unidad, lugar donde Cristian Lanatta Rodriguez, Martín Lanatta Rodriguez y Victor Gabriel Schilacci Bonini, descienden dejando en su interior al guardia.

En tanto, una cámara de seguridad ubicada en el cruce de Avenida Belgrano y 9 de Julio registra el paso de una camioneta color negra a las 2:45 am, que a gran velocidad dobla por la prolongación de 9 de Julio rumbo a la ruta nacional 205.
Mientras eso ocurría el guardia logró pedir ayuda a vecinos que llamaron a Emergencias Policiales.
Lo que se encontró luego de requisar el Fiat 128, fue una réplica de un arma de fuego que pudo ser utilizada para reducir al personal.

Hasta aquí, el relato y los pocos hechos que pudieron ser comprobados. Desde aquí, se abre un sinnúmero de interrogantes por tratarse de tres presos peligrosos, condenados por asesinato, e involucrados en una maniobra política para perjudicar al candidato del FpV que por entonces, era además el jefe de Gabinete de la Nación.
Todas las miradas apuntan ahora hacia quienes, desde adentro, podrían haber facilitado la fuga, pero mirar sólo la complicidad del Servicio Penitenciario Bonaerense sería cortar el hilo por lo más fino. Y hacerlo, además, le viene muy bien a la gobernadora María Eugenia Vidal que viene insistiendo con que le aprueben una Ley que permita declarar la Emergencia en el SPB.

Preocupación

Rosa Cristiano, madre de Damián Ferrón, una de las víctimas del triple crimen de General Rodríguez, aseguró hoy que presiente "que todo estuvo armado", en relación a la fuga de los tres condenados, a la vez que admitió que están "muy preocupados y angustiados".

"Uno presiente que esto estuvo todo armado, le facilitaron todo a esta gente. Son tres personas, ¿cómo pueden salir sin que nadie se dé cuenta? ¿Así se cuidan las cárceles? Realmente es preocupante", alertó.

En declaraciones a radio Cadena 3 de Córdoba, la mujer afirmó que en su familia están "muy preocupados y angustiados" porque no saben "qué actitud pueden tomar ahora" los fugados.

"A mi hijo le han ofrecido custodia, pero por ahora no sé, lo tenemos que pensar, porque no estamos acostumbrados. Pero no sé cómo vamos a vivir con estas personas en la calle", agregó.

Por el momento, se dispuso una recompensa de 2 millones de pesos, y se ha desplegado un equipo conformado por varias fuerzas de seguridad con medidas especiales firmadas por el Juez Barberena para intentar recapturarlos. El operativo incluye tres helicópteros y 600 agentes de la Policía Bonaerense.
La causa está a cargo del Juez Barberena, quién actúa junto al fiscal Cristian Citterio de la UFI N°20.

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