Martes, 15 de Octubre de 2019

Médicos se vuelven a parar contra el glifosato y los agroquímicos

La FESPROSA, que nuclea a gremios de médicos en todo el país, hará el tercer Congreso Nacional de Médicos de Pueblos Fumigados en la Facultad de Medicina, donde realizarán un nuevo pronunciamiento contra el uso de tóxicos y otros compuestos en la producción agropecuaria que -denuncian- trae graves problemas de salud y consecuencias a futuro. El testimonio Jorge Yabkowski, que preside la federación, en diálogo con Buenos Aires 2punto0 Formato Radio.

16-10-2015



La Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA) realizará el tercer Congreso Nacional de Médicos de Pueblos Fumigados, en el Aula Magna de la Facultad de Medicina, junto a la Red Universitaria de Ambiente y Salud, Médicos de Pueblos Fumigados, la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la UBA y la propia casa de estudios.

También adhieren la Red de Acción de Plaguicidas para América Latina (RAP AL), el Colectivo Andrés Carrasco, la Campaña SI a la Vida y NO al Glifosato, la Red de Abogados de Pueblos Fumigados y la Red Ecosocialista.

Las jornadas están destinadas a médicos, profesionales y trabajadores de la salud, estudiantes y público en general, con libre acceso y sin costo.

Buenos Aires 2punto0 conversó con Jorge Yabkowski, titular de la agrupación gremial, que cuenta con 30.000 afiliados en todo el país. "En la Argentina el complejo sojero y de cultivos transgénicos, todo lo que es la agroindustria, viene utilizando venenos agrotóxicos de manera creciente, sobre todo en la última década, donde pasamos de 30 millones litros a 320 millones, convirtiéndonos en el país con más cantidad de agrotóxicos en el mundo. Y esto está empezando a tener consecuencias graves", afirmó.

"Tenemos graves problemas respiratorios, una incidencia de asma en los chicos tres o cuatro veces superior a la esperable, incidencia de abortos espontáneos y malformaciones congénitas, cinco veces más de hipotiroidismo y un aumento de cáncer tres veces más de lo esperable. La OMS clasificó al glifosato como cancerígeno, mientras que la Argentina lo sigue usando", manifestó el Presidente de FESPROSA, Jorge Yabkowski.

"Lo que hacemos en estos congresos, con médicos y maestros, con pobladores y gente de la comunidad, es poner en evidencia con trabajos científicos y testimonios que este es un problema de salud y que lamentablemente nuestro Gobierno nacional juega a favor de las multinacionales, a favor del complejo sojero. O sea, que hay un doble discurso enorme, hablando contra el campo pero jugando a favor de él", siguió.

"El 65 por ciento es glifosato, el 35 por ciento son otras sustancias. Cuando se hacen estudios, hay hasta 7 agroquímicos. Se están usando químicos que están prohibidos, que se importan sin controles. Es decir, todo el complejo de agroquímicos y agrotóxicos está hoy en juego. El glifosato es el más conocido y el más usado, pero no es el único", manifestó.

"En vez de hacer una agricultura orgánica, que traería más trabajo, se usan los aviones para fumigar. Y así también con el maíz y hoy prácticamente el arroz está con glifosato, de manera de aumentar la ganancia, pero a un costo que va a ser muy grande en el futuro. Para que vuelva a crecer algo orgánico, hay que darle descanso al suelo. El que está metido en este baile, y entra al mercado con estos costos. Estamos como con el cianuro en Veladero, nos dejan todo San Juan lleno de cianuro", insistió.

"Hay que discutir el complejo productivo. Estamos alimentando a los chanchos chinos, lo que estamos haciendo es favorecer el desarrollo industrial chino, a través de la venta de commodities. Tenemos que discutir si este es el modelo productivo que queremos para la Argentina, hay una visión cortoplacista, para mantener a las personas con programas sociales. Argentina, con este modelo así, es inviable", recalcó.

"Una prueba más de que el Gobierno y la oposición son lo mismo; el Gobierno se beneficia con las retenciones y los productores hacen su negocio y ponen en la pauta, y están todos felices. Y los enfrentamientos entre el Gobierno y Monsanto es una comedia, porque en el Ministerio de Agricultura son todos se Monsanto. Lo mismo el Ministerio de Ciencia, que promueve la fabricación de alimentos transgénicos, el mismo camino que Monsanto, asociando al Estado con los privados en el mismo proyecto. Por eso los candidatos no dicen una sola palabra sobre esto", cuestionó.

"Hay una corresponsabilidad porque todos piensan que van a vivir de la plata de la Barrick. A costa de destruir nuestra cordillera y hacer bolsa a las poblaciones", concluyó.
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