Domingo, 26 de Mayo de 2019

Aníbal ajusta tornillos: Afina vínculos con los Intendentes

El candidato a Gobernador bonaerense, Aníbal Fernández, había despertado algunos resquemores entre los jefes comunales por la incompatibilidad que algunos de ellos tenían con su compañero de fórmula, Martín Sabbatella. A la búsqueda de fidelizar los votos de Julián Domínguez, el Jefe de Gabinete empezó a reconstruir sus lazos con los intendentes. Semana de reuniones.

06-09-2015



Luego de las primarias, el candidato a Gobernador bonaerense, Aníbal Fernández, comenzó a resolver una de sus principales trabas hasta ahora: el tenso vínculo con los intendentes del Conurbano que miraban su candidatura personal con relativa desconfianza y, en silencio, preferían a la dupla perdedora integrada por Julián Domínguez y Fernando Espinoza.

La razón era sencilla. El segundo binomio estaba conformado íntegramente por dos peronistas, una fórmula pejotista pura, que encajaba con el paladar de estos influyentes personajes del Gran Buenos Aires.

El acompañante de Aníbal, el ex alcalde de Morón, Martín Sabbatella, generaba algunos resquemores. Y no sólo por no ser peronista y haber vituperado contra el partido por años, sino por su injerencia en territorios importantes de la zona oeste, como Ituzaingó y Merlo, donde apostó a figuras propias, consiguió que el Gobierno nacional habilitara colectoras varias veces y trajo algún dolor de cabeza.

Sabbatella aporta un tipo de tracción que Aníbal, por sí solo, probablemente no despierta: la famosa transversalidad kirchnerista. Pero su presencia en la boleta tensionaba su relación con los intendentes y obligaba a rever la estrategia.

El propio Aníbal Fernández tuvo un gesto antes de las PASO del pasado 9 de agosto cuando, días antes de la cita, desfiló por Ituzaingó y avaló la presentación de Alberto Descalzo, a la postre ganador del primer duelo. Cabe recordar que Nuevo Encuentro proponía a un aspirante propio, Daniel Larrache (segundo en 2011), pero el Jefe de Gabinete avaló a Descalzo, el dirigente de mayor peso en la Primera Sección Electoral. Toda una señal.

Era un presagio de lo que vendría. La apuesta de Aníbal pasa ahora por despejar cualquier duda y estrechar sus lazos con los caudillos del GBA.

La semana, así, arrancó con una reunión junto a los intendentes de la Tercera Sección Electoral -que sigue siendo la más poblada, aunque por escaso margen-. Allí estuvieron casi todos, salvo Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), con quien tuvo una audiencia en su oficina días más tarde, y Gutiérrez (Quilmes), con el que arrastra una enemistad de años.

Y el que encabezó el encuentro fue Julio Pereyra, Intendente de Florencio Varela y particularmente influyente por ser el titular de la Federación Argentina de Municipios (FAM) a nivel nacional.

Durante la misma semana, el postulante a la Gobernación provincial protagonizó un segundo encuentro, esta vez con los intendentes de la Primera Sección Electoral, al menos los ligados a las filas del Frente para la Victoria. Entre ellos sobresalía el antes citado Descalzo, que preside la FAM bonaerense y domina la región tras casi veinte años de comandar su pago chico.

En ambos casos también estaban los candidatos a intendentes locales.

Aníbal puso el pie en el acelerador y ajusta los tornillos que, hasta ahora, habían quedado flojos. La recta a octubre empuja su agenda y más cuando tiene la tarea de fidelizar los votos que dejó Domínguez.


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