Sábado, 17 de Agosto de 2019

La problemática del HIV: "La cultura de la paz disminuye las posibilidades de enfermarse"

El experto en el tema y vicepresidente de la fundación "Más Paz, Menos Sida", Daniel Barberis, destacó los alcances del encuentro realizado en el anexo del Congreso nacional para abordar la temática no desde un ángulo científico-médico, sino con un criterio social, bajo la idea de que la violencia aumenta las posibilidades de contagio y los entornos de paz, lejos de eso, van en la dirección opuesta. Estuvo dirigido a periodistas. Un innovador enfoque, que él mismo narró, en diálogo con Buenos Aires 2punto0 Formato Radio.

11-08-2015



La fundación "Más Paz, Menos Sida" organizó un encuentro en el anexo de la Cámara Baja nacional para concientizar y comenzar a instalar una temática en materia de prevención del SIDA, que no tiene que ver específicamente con las ciencias médicas sino, en todo caso, con un tipo de enfoque alternativo: un enfoque social tendiente a relacionar el flagelo de esa enfermedad con la violencia.

Es que, según estudios de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) o la Organización Panamericana de la Salud, los contextos de violencia aumentan en un 35 por ciento el riesgo de contraer esa afección. En otras palabras, si una persona sufrió agresiones en su hogar, acoso laboral o bullying en el colegio, más dificultades tendrá para decir que no el día de mañana y exponerse a un contagio.

En la jornada del lunes contaron con el apoyo del laboratorio Bristol-Myers Squibb y la diputada nacional Silvia Majdalani. Y hubo presencias remarcables como la doctora Isabel Cassetti (infectóloga, coordinadora médica de la fundación Stamboulian y prosecretaria de la fundación Helios), la periodista María Arce (especialista en medios digitales y ganadora del premio Rey de España) y Silvina Molina (de la Red de Periodistas con Visión de Género), entre otros.

El razonamiento de Daniel Barberis, vicepresidente de la organización citada y uno de los impulsores del encuentro realizado ayer, es el siguiente: si la violencia aumenta las posibilidades de contagiarse, la cultura de la paz, por el contrario, disminuye ese mismo riesgo. "Nosotros, como indica nuestro nombre, hemos tratado de hacer un aporte desde el punto de vista del modelo social, no científico", aclaró.

"La violencia aumenta las posibilidades de transmisión. Entonces, nosotros decimos que si la violencia aumenta las posibilidades, la cultura de la paz disminuye la violencia y las posibilidades de enfermarse", consideró.

"Según los estudios de las Naciones Unidas, al cual se agrega otro trabajo de la Organización Panamericana de la Salud, un 35 por ciento más para una persona que ha vivido violencia familiar, acoso laboral o bullying, o sea, todos aquellos procesos que le impidan a la persona pararse y decir no o mejorar su situación en un grupo la hacen más vulnerable a la transmisión del VIH y cualquier otra enfermedad de transmisión sexual. Si uno evita esos clima de violencia y genera climas amigables, es más probable que esa persona pueda decir que no a reclamos sexuales sin protección, por ejemplo", ejemplificó.

Y recordó el ejemplo de un marinero paraguayo en Montevideo, Uruguay, que pasaba días o meses sin ver a su esposa y tenía una suerte de pacto con ella para tener sexo cada vez que volvía. "El decía "Yo llevo 25 días sin estar en mi casa, ahora voy a volver, entre las 3.30 y 4.00, y yo tengo ganas, y mi señora ya sabe que me tiene que cumplir". Y yo le respondo "¿Y si ella estuvo todo el día trabajando y está cansada?", y él me dice "Ah no, ella tiene que querer porque sabe que me tiene que cumplir porque está hablado". Y yo ahí le dije "Mire amigo, usted la está violando"", aseguró.

"Este señor quedó paralizado", afirmó, en diálogo con Buenos Aires 2punto0 Formato Radio.

Aunque valoró que en cuanto a la temática mundial del SIDA, por lo menos, ha habido avances a pesar de las cuentas pendientes, que también advierte. "Hemos tomado conciencia, pero sigue siendo un tema tabú en el país", contó y graficó: "Puedo contar lo que está pasando en algunas escuelas del Gran Buenos Aires, zona norte, donde le resulta difícil al cuerpo educativo poner en práctica algunas de las legislaciones".

Y concluyó: "En algunos casos, no hay legislación de vanguardia que sirva".
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