Viernes, 6 de Diciembre de 2019

Lomas: Nuevo rechazo al potencial bingo en La Noria

Un sector del FpV local rechaza el traslado de la sala a esa zona, una de las más pobres. En noviembre, los concejales k críticos de Martín Insaurralde abandonaron el HCD, cuando comenzaba el tratamiento del expediente clave, que autorizaba el avance de obras en el complejo de la terminal local. Ahora renuevan sus dardos.

21-01-2015



El posible traslado del bingo de Temperley a la zona de La Noria, una de las regiones más pobres del distrito, genera fuertes conflictos dentro del Frente para la Victoria. Si la oposición cargó contra Martín Insaurralde en diciembre, ahora es turno de algunas vertientes enroladas dentro del propio oficialismo, como es el caso del Movimiento Evita.

El concejal Juan Navarro, hijo del diputado provincial Fernando Navarro, fue el primero en abrir la polémica.

"Defendamos a los laburantes de esos empresarios del juego que viven del sueldo de los más humildes", escribió el edil en su cuenta oficial de Twitter, agregando el hashtag #NoAlBingoEnLaNoria.

Otro dirigente de ese espacio -también concejal- es Luis Gómez, que salió a hablar en el mismo tono. "Nosotros estuvimos totalmente en contra desde un primer momento y por eso no lo votamos, porque consideramos que es una zona no apta para dicho emprendimiento, es un lugar desfavorable donde hay muchas familias necesitadas", fustigó.

"Sería más importante ocuparse de La Salada y no darle tanto énfasis al bingo en La Noria", agregó Gómez.

Sin embargo, es importante mencionar que los concejales del Movimiento Evita no votaron en contra del expediente que propulsaba el municipio, en la última sesión ordinaria del 2014, a fines de noviembre. Tampoco hubo abstención en recinto sino que, antes de que fuera tratado el texto, optaron por retirarse del cuerpo deliberativo, exponiendo su grieta.

La actitud de estos concejales k, más el rechazo de otras bancadas, no fue suficiente para impedir la aprobación de la iniciativa, virtualmente a libro cerrado. Sucede que la propuesta hablaba de "nuevas obras para la terminal del Puente La Noria", pero no incluía el detalle fino sobre qué tipo de emprendimientos estaban en carpeta.

Frente a ese escenario, hubo rebote en la Legislatura provincial durante el mes de diciembre cuando -en sesión extraordinaria- el diputado provincial del Frente Amplio UNEN, el lomense Marcelo Díaz, hizo un planteo y pidió que el cuerpo apoyara un pedido de informes de su autoría, dirigido a la provincia, más precisamente el Instituto Provincial de Lotería y Casinos. Díaz reclamaba que la Gobernación no aprobara el traslado del bingo a La Noria, pero los legisladores del oficialismo minimizaron su intervención y prefirieron no cantarle guerra a Insaurralde en ese momento.

Según Díaz, el cambio de sede "tiene un fin exclusivamente recaudatorio que consiste en sacarle el dinero a los pobres mediante el juego", algo que consideró de "una perversidad absoluta porque la zona a la que pretenden trasladar el bingo es una zona muy carenciada y a su alrededor viven miles de personas humildes".

E insistió: "Son cientos de miles los coches y personas que transitan por ahí. Toda gente trabajadora y de los sectores populares que viven en nuestra provincia".
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