Miércoles, 21 de Agosto de 2019

Zúccaro declaró la Emergencia Hídrica en Pilar

Con más de 300 evacuados por las tormentas de esta semana, el Intendente massista tuvo que intervenir y mostrar acción en el tema. El Ministerio de Desarrollo Social y la Secretaría de Servicios Públicos bonaerenses cantaron presente en el lugar. Los temporales, un fenómeno que entró a la agenda electoral.

01-11-2014


Ante el reciente desborde del Río Luján, y la inundación en vastos territorios del distrito, el Intendente de Pilar y su secretario de Gobierno, Pablo Martínez, decretaron la emergencia hídrica hasta que cese la grave situación en su comuna, donde la cantidad de evacuados superó las 300 personas en total y hubo otros tantos autoevacuados tras la lluvia caída esta semana, más específicamente entre el martes a la tarde y la madrugada del miércoles.

Lo cierto es que, en el municipio, cuentan que la situación empeoraría si volviera a llover en las próximas horas, señal de alarma no sólo ahí sino en casi todos los distritos atravesados por la cuenca.

Esto último hizo que funcionarios de la provincia llegaran para brindar apoyo y asistencia en este momento de emergencia, luego de poner el foco en la ciudad de Luján, sin dudas la más afectada por el último temporal. Es el caso del ministro de Desarrollo Social bonaerense, Eduardo Aparicio, y el secretario de Servicios Públicos, Franco La Porta.

En uno de los centros de evacuados municipales -ubicado en Dardo Rocha 954- hay 220 personas, que reciben comida y abrigo por las noches, mientras no estén en condiciones de volver a sus hogares. Las localidades que más sufrieron el fenómeno climatológico son, además de la que da nombra a la comuna, Manzanares y Fátima.

Cabe recordar que Pilar fue uno de los distritos más abatidos por las tormentas de septiembre último, cuando cayeron más de 76 milímetros y una importante cantidad de barrios padecieron las consecuencias, especialmente los más pobres, acostumbrados a sufrir cuando llueve un poco más de la cuenta. Eran los casos de Pilarica, Villa Mora II, Villa Rosa y varios asentamientos de Presidente Derqui, por nombrar algunos de los sitios afectados.

La vulnerabilidad a las tormentas y débil infraestructura de Pilar, paralelamente, subió a la categoría de ariete político en las dos últimas semanas, después que un hombre del sciolismo recorriera las obras de limpieza y saneamiento preparadas por la Gobernación bonaerense. Era el caso del director provincial de Política y Seguridad Vial, José Molina, quien pasó por la zona y dialogó con vecinos a la altura de la ruta 8.

Allí el pilarense, interesado en competir por la Intendencia dentro de un año y enemistado con la actual conducción municipal, sacó chapa y prometió que la primera etapa de estas tareas arrancará en enero. "Hay que venir acá al lugar, estar con los vecinos y escucharlos, porque son ellos los que sufren principalmente este tema", remarcaba Molina.

Seguramente su intervención no era bien recibida por Humberto Zúccaro y su tropa, que militan en el massismo aunque dentro del massismo, ciertamente, no terminen de confiar en ellos. Y por eso ahora, en parte, toman cartas en el asunto: está claro que la exposición a desequilibrios como los vividos en las últimas horas pasaron a ser una prioridad para los vecinos, al menos los más perjudicados por las lluvias.




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